La democracia agrietada: ¿Y la MUD? por, Miguel Bahachille

La democracia agrietada: ¿Y la MUD? por, Miguel Bahachille

En Venezuela se advierte un oscuro escenario del ejercicio democrático. La Asamblea Nacional Constituyente auto conferida con potestades despóticas bajo la égida de un grupillo, apunta hacia la alineación de un “arreglo gubernativo” instituido para adormecer al ciudadano a través de artificios turbios y revueltos que avalen su “mejor control”.

Aunque buena parte de nuestra sociedad no se juzga a sí misma como desordenada u amorfa, el manejo del Estado apunta en esa dirección. El enfoque democrático del ciudadano, sobre todo del niño o neonato cuando Chávez asumió el poder, pretende ser falseado para alejarlo del credo democrático e imponer un “neo socialismo” hambreador.

El régimen insiste en divagar con la entelequia del colectivismo. Bajo ese subterfugio decretó un “súper parlamento” por vía exprés con facultades supremas para encarnar “la voz del pueblo” buscando que la masa se desatienda de las instituciones legítimas y acoja a su “nuevo tutor infalible”. Cuanto menos sepa “el nuevo ciudadano” cómo funciona la democracia, en ese mismo orden se posesionará el régimen del aliento colectivo.

A través de ese adminículo ilegitimo (ANC), un cogollo decreta fechas electorales; habilita o inhabilita funcionarios de elección popular, designa el Fiscal General, Defensor del Pueblo, Contralor o miembros del TSJ; determina quiénes pueden optar cargos públicos y hasta privados y/o cualquier ocurrencia “conveniente para los amos del poder”. Todo implica incitar un sumario patriótico fingido y “se acepte lo que hay”. Frente al penoso contexto de hambre y violencia, el gobierno cree lavarse el rostro recurriendo al trillado arbitrio marxista gravitado en “la lucha de clases”.

¿Y la MUD?

Ciertamente la circunstancia política de sectores democráticos no está en su mejor momento. Sin embargo hoy, más que en ningún otro tiempo, urge la unidad como respuesta frente a tantos desatinos gubernativos. Sí los mejores técnicos y profesionales del país están en la MUD, ¿cómo es que no hubo un mensaje formal de la unidad democrática a final del año para revelar la desastrosa gestión de gobierno durante el 2017 e informar sobre la realidad en ámbitos de salud, energía, educación, economía, alimentación, seguridad e infraestructura en general? Ese dictamen era imprescindible pues además de orientar, hubiese tenido efecto político lícito para desnudar la farsa socialista.

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El sector democrático del país tiene el deber de demostrar, más allá de la indeleble urticaria de algunos, que la democracia, es decir la libre expresión de la opinión y posibilidad de participar libremente (no la concepción marxista), es lo que conviene al país. Que no obstante las normales y hasta necesarias discrepancias propias de los sistemas democráticos avanzados, sus instituciones deben estar al servicio del equilibrio de intereses. La expresión política es eficaz sólo si cuenta con una ordenación política que la materialice. No se ha inventado algo distinto. Las constituciones estatales más liberales delegan en los partidos la conducción de la opinión pública.

¡Nada nuevo! Los grandes partidos no son otra cosa que colectores de pequeños grupos de interés. En Venezuela el adversario político común está plenamente identificado. El ciudadano que padece por la morrocotuda crisis del país entiende que si la lucha se plantea atendiendo intereses particulares de pequeños grupos, el campo de maniobra real será muy estrecho. ¿Es que nada se ha aprendido de los dos últimos procesos electorales? ¿No fue uno de ellos muy exitoso porque se privilegió la unidad?

En Venezuela la oposición, por gusto de ser oposición, no simboliza per se objetivo político alguno si cada grupo por separado reclama para sí la mayor representación del aliento democrático. La maniobra real de cada parcela política será más limitada si se insiste con dogmas políticos que a nadie interesan. ¿Es que los partidos de la MUD no asimilan el anhelo unitario de 30 millones de almas?

Miguel Bahachille

El Universal

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