Plan de Vacunación deja fuera a 2,9 millones de niños

Plan de Vacunación deja fuera a 2,9 millones de niños

La epidemia de malaria, difteria y sarampión está arropando el territorio y enciende las alarmas de la comunidad internacional. Venezuela concentra el mayor número de casos de paludismo en el mundo y lidera los registros de difteria en América Latina. De 1.602 casos sospechosos de esta última epidemia fueron confirmados 976 con 142 fallecimientos, según datos de la Organización Panamericana de la Salud.

Por BETANIA FRANQUIS/ El Nacional

La pandemia de gripe AH1N1 que llegó al país en mayo de 2009 reapareció la semana pasada con tres casos, según el Instituto de Nacional de Higiene Rafael Rangel. Entre los afectados, todos menores de edad, se destaca el caso de un bebé de nueve meses que permanecía en el área de terapia intensiva del hospital J. M. de los Ríos. El pequeño murió por las complicaciones de un cuadro respiratorio y necesitaba ser dializado.

Especialistas coinciden en que el repunte de las enfermedades y su acelerada propagación en 10 estados evidencia las bajas tasas de cobertura del Plan Nacional de Vacunación, que este año coincidió con la Semana Mundial de la Inmunización que finaliza hoy, promovida por la Organización Mundial de la Salud.

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En rueda de prensa el ministro de Salud, Luis López, aseguró que 11 millones de dosis serán aplicadas para inmunizar a 9 millones de personas en 5.468 puntos de atención, pero la población nacional es de 31,8 millones de habitantes, de acuerdo con la organización de estadísticas Venescopio.

Huníades Urbina, presidente de la Sociedad Venezolana de Pediatría y Puericultura, puntualiza que las 317. 500 dosis de vacunas disponibles para los niños menores de 5 años no alcanzan ni para cubrir 30% de la demanda, lo que significa que al menos 2,9 millones de niños quedarán expuestos a enfermedades como la difteria, la tuberculosis o el sarampión.

La administración del toxoide tetánico diftérico para las embarazadas es otra de las fallas del esquema de inmunizaciones, señaló. Las 89.660 dosis del material biológico comprado por el ministerio a través del fondo rotatorio de la OPS, excluyen a aproximadamente 411.000 mujeres de las 550.000 que se embarazan anualmente. “Las cifras del ministerio no abarcan las necesidades de la población. La cantidad es insuficiente y la cobertura es muy baja”.

El especialista alertó que el déficit de vacunas antineumococo contra la meningitis y de rotavirus contra la diarrea podría generar un brote, con preocupantes índices de mortalidad en los niños menores de un año. La poca disponibilidad de material biológico en los centros públicos de salud obliga a muchos pacientes a comprar las vacunas a precio de dólar o recurrir a una clínica.

Hasta 120 dólares, es decir 74,8 millones de bolívares, cuesta la aplicación de una vacuna importada desde Miami o Europa en una clínica, aseguró Urbina. En el estado Táchira muchos venezolanos cruzan la frontera diariamente para ser vacunados en el departamento de salud de Norte de Santander. “Hasta 20 personas son inmunizadas diariamente allá. Ante la falta de vacuna eso es todo o nada”, dijo.

En el Hospital J. M. de los Ríos la jornada comenzó el 8 de abril con una gran afluencia de pacientes y con un suministro irregular de las vacunas incluidas en el Plan Ampliado de Inmunización manejado por el gobierno, de acuerdo con estándares internacionales. Yecenia Pérez, jefa del departamento de inmunizaciones, confirmó que tienen la vacuna contra la poliomelitis y que es indicada para los bebés a partir de los dos meses.

La pentavalente que inmuniza contra enfermedades como la difteria, la influenza, la tos convulsa, el tétanos y la hepatitis B también está disponible junto con la trivalente recomendada contra el sarampión, parotiditis y rubéola. De la oferta quedó excluida desde noviembre la BCG, que garantiza inmunidad contra la tuberculosis y que debe ser aplicada en los recién nacidos en sus primeras 48 horas de vida.

Desde hace más de un año el Ministerio de Salud dejó de adquirir la vacuna antiamarílica que protege contra la fiebre amarilla y que debe ser aplicada a los nueves meses de edad, según recomendaciones de la OPS. Pérez coincidió con Urbina al referir que hay una escasez total de vacunas contra el neumococo y el rotavirus. “Los pacientes que desean protegerse de la meningitis y la neumonía consiguen la vacuna por sus propios medios”, dijo.

La disponibilidad de las dosis de polio, pentavalente y trivalente es irregular para los 1.500 pacientes que llegan mensualmente a la sala de inmunización del centro pediátrico desde el área de consulta y emergencia. “Si necesitamos 150 de la pentavalente nos llegan 60. Cuando tenemos una, nos falta la otra. La demanda es alta y el suministro deficiente”.

Vacunación interrumpida

El déficit de material biológico se refleja en la baja tasa de cobertura. En Caracas y Valencia los índices de inmunización alcanzan con dificultad 50%, mientras que en los estados Bolívar, Amazonas y Delta Amacuro es de 20%, afirmó la especialista. “Mientras no se suministre la cantidad de productos biológicos necesaria, continuarán en ascenso las epidemias”.

Desde hace más de tres semanas la interrupción en el suministro de agua paraliza las jornadas de vacunación. “Los niños se van sin ser vacunados. Ni siquiera podemos lavarnos las manos. Todo deja de funcionar”. A este problema se suma la escasez de insumos y materiales.

El ministerio dejó de enviar desde principios de 2017 las tarjetas de vacunación, indispensables para llevar el control en la aplicación de las dosis. “Los padres han donado el material para elaborar las tarjetas que entregamos a los pacientes. A veces hasta ponemos dinero de nuestro bolsillo”.

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