Así es el primer museo de momias de España

Así es el primer museo de momias de España

España es un país de gran diversidad turística. La costa tiene playas tranquilas y localidades llenas de vida; las grandes ciudades como Madrid, Barcelona o Valencia ofrecen cultura, arte y gastronomía para todos los gustos y colores mientras que los amantes de la naturaleza pueden disfrutar de impresionantes Parques Nacionales.

Pero existe otro tipo de turismo, ese que gusta explorar pequeños rincones en busca de lugares curiosos. Para los amantes del misterio, existe un enclave que no pueden dejar de visitar, se trata del Museo de las Momias de Quinto (Zaragoza). En pleno valle medio del Ebro se encuentra esta pequeña urbe zaragozana con más de dos mil años de historia. Dominando la localidad se sitúa la antigua iglesia de la Asunción, conocida popularmente como «El Piquete», reabierta en 2017 para uso sociocultural tras más de tres décadas de restauración.

Lea también: Este es el país más seguro para visitar en 2018, según una encuesta de Gallup

Es aquí donde los visitante pueden contemplar la exposición permanente de momias de entre los siglo XVIII y XIX que fueron exhumadas del suelo de la antigua iglesia durante los trabajos de restauración.

Un total de quince cuerpos, además de vestimenta, zapatos, abalorios y objetos funerarios están expuestos tras tres años de excavación arqueológica. Pertenecen a siete adultos -mujeres y hombres- y ocho niños de corta edad que se han mantenido intactos gracias a las especiales condiciones de humedad y temperatura que se da en esta antigua iglesia.

Sus enterramientos corresponden al periodo de entre 1750 y 1832 y tres de estas personas habrían pertenecido o estarían relacionadas con la Iglesia, por las ropas que vestían. Los estudios de los cuerpos han permitido conocer que una de ellas fue una persona que estaba en el municipio recibiendo un tratamiento para curar una enfermedad y que falleció allí y todos son de clase media-alta, dado que los enterramientos se realizaban en el cementerio exterior y en la iglesia se enterraba a niños o personas que pagaban por ello. Además, algunos fueron enterrados con zapatos de cuero o telas de seda, ropa de valor para la época. En la iglesia, que llegó a tener 1.065 enterramientos, solo se ha llevado a cabo la excavación en la nave central y una capilla.

El museo dispone de varios espacios perfectamente organizados para que el visitante se sitúe físicamente, tome conciencia del edificio, le muestre cómo fue construido y cuándo, así como todo el transcurso histórico que le hace entender el por qué de su estado de conservación y del fenómeno de los restos momificados.

Este museo es el primer espacio expositivo de estas características de nuestro país pues además de albergar quince cuerpos en perfectas condiciones de conservación, los expone en el mismo lugar donde fueron inhumadas. Todo ello permite al visitante vivir una experiencia única y encontrarse de frente con la vida y la muerte en un marco incomparable.

Una iglesia desacralizada

La antigua iglesia de la Asunción es un templo de comienzos del siglo XV atribuido al maestro Mahoma Ramí, arquitecto de Benedicto XIII -el Papa Luna-, que ha experimentado ampliaciones y transformaciones en épocas posteriores. En su advocación original estaba dedicada a Santa María, y posteriormente a la Asunción de la Virgen. Su ubicación en el Cerro de la Corona y su torre, han supuesto que popularmente sea conocida como iglesia de «El Piquete».

Durante la Guerra Civil sirvió de punto de observación, defensa, refugio de la población civil y de combate. Como consecuencia sufrió casi total devastación. Especialmente dañada resultó la cara oeste de la torre. Tras la guerra, se optó por construir una nueva iglesia parroquial en la parte baja del pueblo.

Información de ABC

Share this post