Científicos dan el primer paso para evitar las picaduras de insectos

Científicos dan el primer paso para evitar las picaduras de insectos

Científicos de la Universidad de Rockefeller, en EE.UU; descubren parece haber conseguido la forma de combatir el apetito del Aedes aegypti para que no pique a las personas, según recoge un artículo publicado en la revista Cell.

Las hembras de la especie Aedes aegypti o mosquitos de la fiebre amarilla pican a los humanos para poner huevos. De ahí la importancia de combatir el apetito de estos insectos transmisores de varias enfermedades mortales.

Por ello un equipo de científicos estadounidenses, liderado por Laura Duvall, descubrió que el deseo de buscar sangre del insecto se debe al receptor neuropéptido Y, similar al neuropéptido 7 que regula el apetito humano. Un cambio genético podría hacerlos menos agresivos en su búsqueda de nuestra sangre.

Para confirmar que si se puede reducir el apetito de mosquitos afectando a los neuropéptidos Y, los científicos desarrollaron un olfatómetro especial y colocaron los mosquitos en una cámara en la que se introducía dióxido de carbono, el cual atrae a los mosquitos cuando buscan comida.

Antes de ello, se le administraron a estos insectos diez agonistas (sustancia capaz de unirse a un receptor celular y provocar una acción determinada en la célula) y antagonistas (receptor o fármaco que bloquea o detiene respuestas mediadas por agonistas) de los receptores asociados con el neuropéptido Y que se usan para rebajar o aumentar el apetito en los humanos. Los agonistas fueron mezclados con solución salina y los antagonistas, con sangre artificial para alimentar a las hembras. La búsqueda de sustento por parte de los insectos se evaluó dos días después de suministrarles las mezclas.

De todos los fármacos utilizados, la conducta de los mosquitos se vio afectada por dos agonistas y un receptor antagonista asociado con el neuropéptido. En concreto, los agonistas que activan los receptores humanos Y2 e Y4, los cuales inhiben la liberación del neuropéptido Y y, en consecuencia, reducen el apetito, paralizaron durante varios días a los mosquitos en su deseo por buscar alimento. El agonista Y2 resultó el más eficaz a la hora de reducir el apetito de los insectos.

A partir de entonces, los científicos descubrieron que el gen NPLYR7 del neuropéptido Y disminuye el apetito de los mosquitos por la sangre humana. Un primer paso para librarnos de las peligrosas picaduras de estos insectos.