La crisis humanitaria dispara los abortos clandestinos en Venezuela

La crisis humanitaria dispara los abortos clandestinos en Venezuela

Venezuela vive su peor crisis humanitaria, una situación sin precedentes que está afectando duramente a sus ciudadanos. Esa misma crisis también ha incrementado el número de abortos clandestinos en el país suramericano, publica ABC.

Por Ymarú Rojas

La escasez de anticonceptivos orales es una de las causas. Son difíciles de conseguir, y no hay una gama variada según las necesidades de los clientes. La escasez de productos anticonceptivos se suma al fenómeno del alto número de embarazos en chicas adolescentes, un problema que el país arrastra desde antiguo.

Los métodos de planificación familiar mayormente usados en Venezuela –tales como anticonceptivos orales, dispositivos intrauterinos y anticonceptivos inyectables– mostraron índices de escasez sumamente altos, «superando todos el 80% en los establecimientos», según indica un informe de la Asociación Venezolana para una Educación Sexual Alternativa.

En Venezuela el aborto está prohibido por el código penal. «Solo está permitido cuando la vida de la madre corre riesgo, de lo contrario no se realiza», explica a ABC Luisa Kilsinger, una activista de la asociación civil venezolana Mujeres en Línea.

Ante la indiferencia del Estado, las embarazadas desesperadas que quieren abortar optan por prácticas antiguas, como introducirse ganchos, hierbas, sustancias jabonosas, toman pociones o van a clínicas clandestinas». Técnicas abortistas que se usaban en épocas remotas.

Incremento de la mortalidad infantil y materna

Preocupa que solo en 2016, en el boletín epidemiológico, el último publicado por el Ministerio de Salud, se mostraron números relacionados con mortalidad infantil y materna en Venezuela y reflejó que ese año las cifras aumentaron 30,12% y 65,79%, respectivamente, comparado con el año 2015.

Sobre las clínicas abortistas ilegales, Kilsinger subrayó que en 2017 se encontraron frascos con fetos identificados en un complejo habitacional del Estado de la Misión Vivienda, pero se desconoce si el caso fue investigado y concluido por la policía científica de Venezuela.

La última opción a la que recurren las mujeres que quieren abortar es viajar a Cúcuta, Colombia, una localidad fronteriza con Venezuela, por ser un país que tiene legalizado el aborto y «además los métodos son seguros y confiables», afirma la activista venezolana.