Sin broncodilatadores ni esteroides se vive el Día Mundial del Asma en Venezuela

Sin broncodilatadores ni esteroides se vive el Día Mundial del Asma en Venezuela

En medio de un severo déficit de medicamentos inhalados, Venezuela vive este martes, 7 de mayo, el Día Mundial del Asma. Conmemorado en mayo todos los años desde 1998, la fecha se ve marcada por la ausencia de broncodilatadores y esteroides inhalados en las farmacias del país.

Así lo afirma la médico neumonólogo Lérida Padrón, vicepresidente de la Sociedad Venezolana de Neumonología y Cirugía de Tórax (Sovetorax). La especialista detalló que el déficit de medicamentos para pacientes asmáticos data desde hace tres años, pero se ha agudizado.

“Hay una importante escasez de medicinas. El único broncodilatador que se consigue hoy día es el Salbutamol. Es uno de los pocos que hay en el mercado. Cuesta conseguirlo, pero hay”, afirmó Padrón en entrevista a Efecto Cocuyo.

La especialista añadió que la “gravísima escasez” también dificulta conseguir los esteroides inhalados, que cumplen una función antiinflamatoria en el organismo de los pacientes asmáticos.

La ausencia de tratamiento, indicó, ha dejado sin alternativas a las personas con esta afección. “La escasez es a escala nacional. La gente no se está tratando o, si lo hace, se trata de manera irregular e inadecuada: reducen las dosis o dejan de usarla por unos días”, explicó la vicepresidente de Sovetorax.

Las consecuencias de estar sin tratamiento no son cualquier cosa para los asmáticos. “Dependiendo de la severidad del asma, la persona puede necesitar hospitalización, ingresar a una unidad de cuidados intensivos o morir. Estos pacientes necesitan el tratamiento y no lo pueden suspender”, subrayó.

Padrón añadió que la calima caraqueña, producto de la quema de basura y de los incendios forestales, es un gran problema, especialmente para los pacientes con esta condición.

“Estos se ven más afectados porque tienen más sensibilidad, tienen una hiperreactividad, y peor aún cuando no hay tratamientos”, dijo.

No obstante, agregó, la calima también puede aquejar a personas con predisposición “a las enfermedades de las vías respiratorias“, al punto de causar síntomas como escozor, irritación ocular, molestias en la garganta y tos.

“La calima puede ocasionar síntomas en las vías respiratorias superiores, como dolores de garganta que van y vienen, que no se tratan de un proceso viral”, apuntó. Añadió que, en el caso de los pacientes asmáticos, también se presentan estos mismos signos y se añade la sensación de dolor o de presión en el pecho.

En medio de la proliferación de mosquitos, la especialista añadió que los químicos de los insecticidas también pueden causar alergias, especialmente en las personas que padecen de rinitis.

En entrevista con Efecto Cocuyo, la neumonóloga María Auxiliadora Villarroel, del Hospital General del oeste Dr. José Gregorio Hernándezindicó que ha habido un incremento en el número de casos de alergia y asma en este centro de salud debido a las quemas que se producen en la capital.

“Esta condición aumenta la incidencia de enfermedades respiratorias de todo tipo pero, sobre todo, las que responden a desencadenantes ambientales, como neumonías o síndrome coqueluchoide”, explicó.

Villarroel precisó que la contingencia ocasionada por la calima toma desprevenidos a los hospitales de la capital, que tampoco cuentan con inhaladores ni broncodilatadores.

La médico detalló que, en el caso de los pacientes asmáticos, las personas producen una hiperrespuesta cuando las vías aéreas entran en contacto con el humo de los incendios o con la calima.