¡Feliz cumpleaños, Millonarios! Esta es la historia de su fundador

¡Feliz cumpleaños, Millonarios! Esta es la historia de su fundador

Alfonso Senior Quevedo fue nombrado primer presidente del club, fundado hace 74 años.

El hijo más famoso de Alfonso Senior Quevedo se viste de azul y blanco y ha sido 15 veces campeón del fútbol colombiano. Millonarios cumple este jueves 74 años y Senior no solo tuvo mucho que ver con su nacimiento, sino también con la construcción de su grandeza.

Senior Quevedo tenía fama de lograr lo que quería. Era caballeroso, pero terco. Y muy crítico. Fue quien dio el primer paso para que los mejores jugadores del continente jugaran en Colombia, el que logró que al país le dieran la sede de un mundial de fútbol, el de 1986.

La única lucha que perdió, y por eso la abandonó, fue la de la manera de pronunciar su apellido. Los primeros Senior, con acento en la o y devotos del judaísmo, llegaron a Barranquilla procedentes de Curazao, a mediados del siglo XIX. Allí, rápidamente, tomaron un lugar importante en actividades comerciales, y en esa ciudad nació Alfonso, hijo de José Camilo Senior y de Lila Quevedo, descendiente de una familia liberal antioqueña, el 2 de noviembre de 1912.

Su relación con el comercio venía en la sangre y, así, Senior fue uno de los fundadores de Fenalco, en 1945. Pero desde mucho antes, también se hizo aficionado al fútbol, primero a través de la lectura de la revista argentina El Gráfico, donde comenzó a empaparse de quiénes eran las grandes figuras del fútbol argentino, y también del uruguayo, de donde nació el primer campeón mundial.

También fue jugador, en los clubes Barcelona y Deportivo Caldas, de Barranquilla. Y luego fue trasladado a Cali, por motivos laborales. Allí conoció a Pascual Guerrero, quien sabía de él por referencias de futbolistas, y lo llevó a conocer el estadio de esa ciudad. La decepción fue enorme: se encontró con que en el campo de juego habían sembrado maíz.

Senior le propuso a Guerrero organizar partidos entre equipos de distintas ciudades. En uno de esos intercambios conoció, en 1941, al ecuatoriano Mauro Mórtola, quien tenía un equipo en Bogotá, el Deportivo Municipal, que contaba en sus filas con jugadores argentinos.

Los lazos estaban tendidos y una decisión laboral acabó de cerrar el círculo: Senior fue trasladado a Bogotá, de donde nunca volvería a irse, a pesar de que los primeros días le costó acostumbrarse al ritmo de vida y, sobre todo, al frío. Con el tiempo, fue el más cachaco de todos los costeños.

Se hizo amigo de los directivos de Santa Fe, como Eusebio de Mendoza, Ernesto Gamboa, Hernando y Enrique Santos Castillo. Pero también se reencontró con Mórtola, quien seguía manteniendo en pie al Municipal, aunque ya sin apoyo oficial. El dinero invertido en ello hizo que Luis Camacho Montoya, director de las páginas deportivas de EL TIEMPO, se refiriera al club, de manera irónica, como «los millonarios».

El apodo caló muy hondo y la gente empezó a llamar al Municipal por ese nombre. Y así se quedó para siempre, desde el 18 de junio de 1946, cuando Senior fue nombrado su primer presidente.

La era de oro

Junto con Humberto Salcedo Fernández, Senior también fue el gestor de la creación de la División Mayor del Fútbol Colombiano, en 1948. En ese mismo año se jugó el primer campeonato profesional. La decepción de Senior fue grande, pues Millonarios, que ya tenía en sus filas a varios jugadores extranjeros, apenas terminó de cuarto entre diez equipos, mientras que Santa Fe se coronaba como el primer campeón.

Al año siguiente, la Asociación del Fútbol Colombiano (Adefútbol) le pidió ayuda a la Dimayor, para enviar a un equipo al campeonato Suramericano (hoy Copa América). Esta última puso unas condiciones que no fueron aceptadas, y la desafiliaron. En esos mismos días estalló una huelga de jugadores en Argentina. Carlos Aldabe, jugador y técnico de Millonarios, le pidió a Senior que contratara a Adolfo Pedernera, integrante de la ‘Máquina’, una histórica formación de River Plate.

Guardadas las proporciones, traer a Pedernera en ese momento, por costos, era como contratar hoy a Cristiano Ronaldo. Pedía de prima cinco mil dólares de la época (con el cambio a 1,70 pesos por dólar), más apartamento y 500 pesos mensuales de sueldo. Por eso, el debate fue muy fuerte en la junta directiva de Millonarios.

«Alfonso, estás loco», le dijeron sus compañeros de junta.

«Vamos a traerlo», replicó Senior, más firme que un roble.

«Haz lo que tengas que hacer, pero bajo tu responsabilidad», le respondió Mauro Mórtola.

El 11 de junio de 1949, Pedernera saltó a la cancha de El Campín por primera vez, pero vestido de saco y corbata. Al estadio no le cabía una aguja. Se recaudaron 35.000 pesos de taquilla, cuando Millos tenía un promedio de entre 12 y 15 mil pesos. Al día siguiente, Pedernera cobró la prima y su primer mes de sueldo en las oficinas del club, sin jugar…

Después de Pedernera llegaron Alfredo di Stéfano y Antonio Báez, y luego los demás equipos aprovecharon para contratar a lo mejor del continente. Fue un momento cumbre del fútbol colombiano. Pero después las figuras se fueron y Senior tuvo que administrar pobreza: reconstruyó sobre lo que quedó para dejar las bases del equipo azul que dominó la primera mitad de los años 60, antes de irse a representar al fútbol colombiano en el exterior.

ídolos de Millonarios

La formación de Millonarios que le ganó al Real Madrid en 1952, en las bodas de oro del club blanco.

Un hombre mundial

Durante el gobierno de Misael Pastrana, Colombia solicitó la sede del Mundial de 1986, con Alfonso Senior como cabeza visible. Sin embargo, en el país había algo de recelo. ¿Por qué?

En 1971, Martín Emilio ‘Cochise’ Rodríguez se coronó campeón mundial de ciclismo, en la prueba de persecución individual, y era favorito para conseguir una, hasta entonces, inédita medalla olímpica en Múnich.

Un familiar lejano de Alfonso Senior, Édgar, recaudó pruebas de un supuesto profesionalismo de ‘Cochise’: en esa época solo podían competir deportistas aficionados en los Olímpicos. El Comité Olímpico Internacional no le permitió participar y mucha gente creyó que era culpa de Alfonso, por compartir el apellido...

Sin embargo, las gestiones tuvieron éxito. Una comisión de la Fifa visitó Colombia en febrero de 1973. Luego, sus integrantes fueron agasajados en la propia casa de gobierno. Y la amistad con sir Stanley Rous, quien había sido condecorado por el propio Senior seis años atrás, fue clave para que, en la asamblea de la Fifa previa al Mundial de Alemania-74, les asignaran la sede.

A pesar del esfuerzo de Senior, que fue presidente de la Federación Colombiana de Fútbol hasta 1982, el Mundial no se hizo en Colombia. El año en que dejó el cargo, el presidente Belisario Betancur anunció públicamente la renuncia del país a organizar el torneo, a pesar de que él y León Londoño Tamayo habían conseguido apoyo de la empresa privada para salvarlo. Fue un golpe en el alma para Senior.

Tras su retiro, el dirigente, quien fue además miembro honorario de la Fifa, asistía religiosamente a ver a Millonarios, siempre vestido con saco, corbata, abrigo y sombrero, y ya acostumbrado a que lo llamaran Senior, con acento en la e, pero sin marcar la tilde. Nacido en Barranquilla, fue un cachaco más, hasta el día de su muerte, el 25 de enero del 2004. Ya su legado estaba en marcha: creó el ‘Ballet Azul’ y puso a Colombia a pensar en grande.

 

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