La nueva Venezuela, por Pedro E. Piñate B.

La nueva Venezuela, por Pedro E. Piñate B.

Tras dos décadas perdidas, una nueva Venezuela está por nacer. El castrocomunismo que exitoso se apoderó del gobierno y con su complicidad del país y sus riquezas, no pudo sin embargo esclavizar al Bravo Pueblo que el yugo lanzó.

Por eso hoy cuando asistimos al alumbramiento de la nueva Venezuela, la realización de un país mejor recae en la determinación del pueblo luchando en las calles por su libertad.

Contra ese objetivo, aún existiendo  poderosos intereses foráneos e internos que respaldan al opresor, el interés nacional se impondrá.

Mientras, el tiempo transcurre y el progreso del parto de la nación sucede rápidamente. Después de la larga y oscura noche de la tiranía, la luz del sol de la libertad resplandece ya en el horizonte cercano. Alistándonos para una nueva etapa de vida republicana, los venezolanos dejaremos atrás el pasado y sus tinieblas para construir la nueva Venezuela, libre y democrática.

En ella los venezolanos nunca más dejaremos que yugo alguno externo, interno o mixto nos domine. Nada ni nadie en el futuro nos arrebatará nuestros derechos y atenderemos los deberes ciudadanos para el mejor funcionamiento del nuevo país que así lo exige.

Ante esta perspectiva inmediata y esperanzadora, es de advertir que los cambios que el país requiere son de tal magnitud que tomarán tiempo y trabajo, pero sobre todo determinación.

En lo político, la vuelta de la democracia demanda justicia y las cuentas pendientes primero que nada deben ser ajustadas, resarciendo a las víctimas y enjuiciando a los victimarios violadores de derechos humanos.

Simultáneamente deberá atenderse lo económico, sin lo cual intentar resolver lo social no es posible. La debacle actual exige retomar la autopista del crecimiento y desarrollo.

El país dependiente del petróleo como fuente primera de los ingresos nacionales, debe diversificar la economía. La seguridad alimentaria se sostendrá mayormente en nuestra agricultura, no en los puertos.

El trabajo y el estudio serán la base del sustento y progreso,  proscribiéndose el clientelismo y la demagogia que tanta miseria y atraso causan.

Para proteger la Hacienda, las cuentas públicas deberán ser transparentes. La nueva Venezuela será el país libre, soberano, democrático, que heredamos de nuestros libertadores.

Fuente: El Universal

Share this post