Colombia confirmó que, en el último año, han salido más venezolanos de los que han entrado a su territorio, lo que consolida al país como corredor de tránsito más que como destino definitivo para la migración venezolana. Entre febrero de 2025 y febrero de 2026 se registraron 418.303 entradas de ciudadanos venezolanos y 433.315 salidas, lo que deja un saldo migratorio levemente negativo, pero suficiente para marcar una tendencia: más personas se van hacia terceros países de las que están llegando o quedándose en Colombia.
El dato forma parte del más reciente informe del Observatorio de Migraciones, Migrantes y Movilidad Humana (OM3) de Migración Colombia, que analizó tanto los flujos regulares como la movilidad pendular y de tránsito. Aunque la diferencia entre entradas y salidas no es abismal, el organismo resalta que, en contraste con años anteriores —cuando Colombia absorbía buena parte del éxodo venezolano—, ahora el país funciona crecientemente como plataforma para continuar viaje hacia Norteamérica, el Cono Sur u otros destinos.
En el detalle de destinos y procedencias, Estados Unidos concentra el 21,6% de los movimientos de venezolanos que viajan desde o hacia Colombia, seguido de Chile con 16,6%, Panamá con 13,7% y España con 12,4%. Ecuador también aparece con un peso relevante, al captar 7% de estos flujos. Estos números reflejan que buena parte de los venezolanos que pasan por Colombia lo hacen como escala en rutas más largas, ya sea hacia el norte —en muchos casos atravesando el Darién— o hacia el sur del continente.
El informe del OM3 también se detiene en la llamada movilidad pendular, asociada a cruces frecuentes de frontera por motivos de trabajo, comercio, estudio o reunificación familiar. Solo entre enero y febrero de 2026, se contabilizaron 6.786.712 movimientos pendulares de población venezolana en los pasos fronterizos habilitados, con una abrumadora concentración (86,3%) en la Regional Oriente, especialmente en Norte de Santander. La Regional Orinoquía aportó 11,7% y La Guajira 2,1%, con un comportamiento “prácticamente equilibrado” entre entradas y salidas, según Migración Colombia.
Las autoridades colombianas insisten en que, pese a la intensidad de estos flujos, no se observa una situación de presión crítica en la frontera. Los monitoreos diarios en los seis puestos de control migratorio terrestres (cuatro en Norte de Santander, uno en La Guajira y uno en Arauca) muestran niveles de movilidad dentro de los rangos considerados normales, con picos asociados más a temporadas festivas y vacacionales que a oleadas de emergencia.
En cuanto a la migración regular, Migración Colombia registró 1.302.157 movimientos de ciudadanos venezolanos en 2025, un aumento de 16,6% frente a los 1.116.104 reportados en 2024. Ese incremento confirma que la movilidad sigue siendo alta, pero el diferencial entre entradas y salidas se ha ido ajustando, hasta inclinarse ahora levemente hacia las salidas. Para el OM3, este comportamiento sugiere que una parte de los venezolanos que antes veían a Colombia como destino empiezan a usar el país como puente hacia otros lugares, empujados por políticas migratorias cambiantes y por la búsqueda de mejores condiciones económicas.

