El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sorprendió a los asistentes a una cena en Doral, Miami, al llamar por teléfono y poner en altavoz a la líder opositora venezolana María Corina Machado, a quien le aseguró: “Todo el mundo te ama aquí”, según relataron presentes en el encuentro. La llamada ocurrió la noche del sábado en el Trump National Doral, poco después de concluir la Cumbre Escudo de las Américas, durante una comida en la que participaban la alcaldesa de Doral, Christy Fraga, el concejal venezolano‑estadounidense Rafael Piñeiro, miembros del equipo presidencial y el secretario de Estado.
De acuerdo con la reconstrucción publicada por el medio VOZ y por portales venezolanos, Trump tomó su teléfono en medio de la conversación, buscó el contacto de Machado y marcó, para luego activar el altavoz y permitir que los presentes escucharan parte del intercambio. En un tono distendido, el mandatario no solo le dijo que todos en la sala la querían, sino que incluso bromeó con que “la querían más a ella que a él”, antes de añadir que “vas a estar muy bien” y cerrar con un “espero verte pronto, estaremos en contacto”.
La llamada se produjo apenas días después de una segunda reunión privada entre Trump y Machado en la Casa Blanca, un encuentro que, según fuentes citadas por VOZ y NTN24, se extendió cerca de 90 minutos y en el que el presidente quiso escuchar directamente la evaluación de la dirigente sobre la situación política venezolana y el curso de la transición. Esa cita, calificada como “no protocolar” y solicitada por el propio Trump, consolidó una relación política que ya venía marcada por el rol del mandatario en la operación militar que terminó con la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero y por el otorgamiento a Machado del Premio Nobel de la Paz 2025.
El gesto en Doral tiene también una carga simbólica hacia la diáspora: la escena se produjo en un ambiente dominado por la comunidad venezolana, muy activa políticamente en el sur de Florida, donde Trump ha encontrado un núcleo duro de apoyo y donde Machado es vista por muchos como el rostro de la transición en curso. Según el relato de Piñeiro, fue precisamente al escuchar las “maravillas” que le comentaban sobre la opositora cuando Trump pidió el número, tomó el teléfono y decidió llamarla en ese mismo momento, como una forma de reafirmar públicamente su respaldo.
Con esta llamada, ya son al menos tres contactos directos conocidos entre ambos en lo que va de año: dos reuniones en Washington y ahora esta conversación telefónica en altavoz en Miami. El episodio se suma a la narrativa de acercamiento estratégico entre la Casa Blanca y Machado, en un contexto en el que Washington supervisa de cerca la transición venezolana, condiciona la relajación de sanciones y mantiene una intensa interlocución tanto con la oposición como con el gobierno interino de Delcy Rodríguez.

