El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recomendó a María Corina Machado que no regrese a Venezuela “por ahora”, al advertirle que la situación de seguridad en el país sigue siendo “volátil” y que está preocupado por su integridad física, según reveló The New York Times y recogió El Nacional. El consejo se produjo durante el desayuno de casi dos horas que ambos sostuvieron en la Casa Blanca hace una semana, al que también asistió el secretario de Estado Marco Rubio, y en el que la opositora había expuesto su intención de volver “en pocas semanas” para encabezar una “nueva y gigantesca victoria electoral”.
De acuerdo con las fuentes citadas por el NYT, la recomendación de Trump no fue una orden, pero sí reiteró el mensaje que otros altos cargos de su administración ya venían transmitiendo a Machado desde hace semanas: que regrese solo cuando existan garantías mínimas para su seguridad. El mandatario considera que, pese a la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores y al inicio de la transición bajo Delcy Rodríguez, persisten estructuras de poder y de seguridad capaces de poner en riesgo a la líder opositora si pisa de nuevo suelo venezolano.
El reportaje del NYT, citado por medios como LaSexta, Newsweek y agencias internacionales, subraya además la tensión estratégica entre la apuesta de Machado y la hoja de ruta de Washington. Mientras la opositora quiere volver cuanto antes para capitalizar su apoyo interno y avanzar hacia elecciones en las que parte con ventaja según las encuestas, la Casa Blanca ha optado por negociar con Delcy Rodríguez un calendario electoral hacia 2027, al tiempo que consolida una relación de cooperación en energía, seguridad y migración.
En público, Machado reiteró desde Chile que planea regresar “en pocas semanas” y que su retorno será coordinado “con los aliados”, sin confirmar si modificará esos planes tras la advertencia de Trump. El NYT destaca que su salida de Venezuela en diciembre, para recibir el Premio Nobel de la Paz, fue un movimiento arriesgado que aumentó su visibilidad global pero también la dejó, de facto, en el exilio justo cuando la administración estadounidense decidió trabajar con remanentes del chavismo en lugar de priorizar elecciones inmediatas que ella estaría en condiciones de ganar.
En este contexto, el consejo de Trump de “no volver por ahora” refleja el desfase entre el deseo de la oposición de acelerar la transición y la cautela de Washington, que teme desestabilizar aún más el proceso si una figura central como Machado sufre un ataque o es objeto de una maniobra violenta al regresar. De momento, la líder venezolana no ha comentado directamente el contenido del artículo del NYT, mientras la Casa Blanca se limitó a confirmar que la reunión existió, sin ofrecer detalles sobre lo conversado.

