Un nuevo apagón masivo y la prolongada crisis eléctrica en Cuba desataron la noche del viernes fuertes protestas en el municipio de Morón, provincia de Ciego de Ávila, donde manifestantes irrumpieron en la sede local del Partido Comunista de Cuba (PCC) y la atacaron en medio de cacerolazos y consignas de protesta. Vecinos de la zona, que denuncian cortes de electricidad de hasta casi 24 horas con apenas minutos de servicio al día, salieron a las calles para reclamar por los apagones, la escasez de alimentos y el deterioro general de las condiciones de vida.
Incendio en la sede del PCC y un herido de bala
Videos y reportes de medios independientes muestran cómo los manifestantes entraron a la sede municipal del PCC, sacaron muebles, archivos y mobiliario a la calle y les prendieron fuego, armando una gran fogata frente al edificio. También se reportó la quema de bicicletas utilizadas por agentes policiales, en lo que se ha descrito como uno de los gestos más directos contra un símbolo del poder político cubano en los últimos años.
Según el periodista independiente José Raúl Gallego y el portal CiberCuba, durante los disturbios un joven resultó herido de bala. La versión difundida indica que un policía habría disparado contra el muchacho mientras este se encontraba cerca de una fogata frente a la sede del PCC, impactándolo en el muslo; hasta ahora no hay un parte oficial sobre su estado de salud ni reconocimiento público del incidente por parte de las autoridades.
Cacerolazos, gritos de “libertad” y respuesta represiva
Testimonios recogidos por medios como Periódico Cubano y Fuentes Informadas describen una protesta que combinó cacerolazos, gritos de “¡libertad!” y cortes de tráfico, con vecinos recorriendo las calles en plena noche. Organizaciones y periodistas denunciaron que fuerzas especiales fueron desplegadas en la zona, se habrían utilizado perros para dispersar a los manifestantes y se produjeron disparos durante la intervención policial.
En paralelo, residentes reportaron cortes de internet en Morón coincidiendo con la difusión de videos del incendio y las denuncias del herido de bala, un patrón ya observado en otras jornadas de protesta en la isla en los últimos años. Plataformas como CiberCuba reflejaron, en su portada, una secuencia de titulares sobre el “corte de internet, presuntos disparos e incendio cerca de la sede del PCC”, así como nuevas movilizaciones en barrios de La Habana y el interior.
Una crisis eléctrica que alimenta el estallido social
Las protestas en Morón se suman a varias noches de manifestaciones y cacerolazos en distintas regiones de Cuba motivadas por una crisis energética que se ha profundizado desde mediados de 2024 y que en las últimas semanas ha provocado apagones cada vez más prolongados. Informes recientes señalan fallas recurrentes en centrales clave como la termoeléctrica Antonio Guiteras, lo que ha dejado a millones de personas con cortes diarios de 12 a 20 horas y obligado incluso a suspender clases y actividades en La Habana.
Medios y activistas describen un clima social cada vez más tenso, en el que el hartazgo por los apagones se mezcla con el descontento por la inflación, la escasez de alimentos y el deterioro de servicios básicos. La quema del mobiliario del PCC en Morón es leída por analistas como una señal del creciente rechazo a los símbolos del poder y del riesgo de que la combinación de crisis económica y cortes eléctricos siga detonando estallidos locales difíciles de contener.

