Venezuela firmó en Miami una de las victorias más grandes de su historia beisbolera al derrotar 8-5 a la todopoderosa Japón, vigente campeona del Clásico Mundial de Béisbol, para avanzar a las semifinales del torneo y asegurar, además, su clasificación a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. En el primer choque oficial entre ambas selecciones, la vinotinto de diamante remontó un 5-2 en contra y acabó con la racha de los nipones, que nunca se habían quedado fuera de semifinales y llegaban como grandes favoritos.

El juego en el loanDepot Park comenzó con fuegos artificiales desde el primer inning: Ronald Acuña Jr. abrió el partido con un jonrón solitario y Shohei Ohtani respondió de inmediato con otro cuadrangular para igualar la pizarra y demostrar por qué Japón intimida a cualquiera. Venezuela volvió a tomar ventaja 2-1 en el segundo episodio con dobles consecutivos de Ezequiel Tovar y Gleyber Torres, pero en el tercero llegó el verdugo asiático: boletos, un doble de Teruaki Sato y un jonrón de tres carreras de Shota Morishita voltearon el marcador 5-2 y sembraron los fantasmas de aquella remontada de Trea Turner en 2023.
La reacción vinotinto comenzó en el quinto capítulo con un cuadrangular de dos rayitas de Maikel García que acercó el juego 5-4 y devolvió el alma al cuerpo a los miles de venezolanos en las tribunas. El golpe definitivo llegó en el sexto inning: Tovar y Torres se embasaron con sencillos y Wilyer Abreu cazó una recta de Hiromi Itoh para desaparecerla por el segundo piso del jardín derecho, un jonrón colosal de tres carreras que volteó la pizarra 7-5 y desató la locura en el parque.
La carrera de seguridad cayó en el octavo con el segundo doble de la noche de Tovar, que terminó anotando gracias a un error de la defensa japonesa para el 8-5 definitivo. Desde la lomita, el relevo venezolano —con protagonismo para Daniel Palencia en la novena entrada— silenció por completo a la ofensiva nipona: el derecho retiró el último inning de forma perfecta, con tres ponches oponentes y obligando incluso a Ohtani a levantar un elevado inofensivo para el out 27.
Más allá del resultado, el triunfo tiene doble premio: Venezuela vuelve a una semifinal del Clásico Mundial por primera vez en 17 años y se gana el pase directo a los Juegos Olímpicos 2028, un objetivo que se veía lejano al inicio del torneo. El próximo reto será este lunes 16 de marzo, cuando la selección de Omar López se mida a la sorprendente Italia por un lugar en la gran final, con la moral en alto tras haber tumbado al gigante que dominó tres de las cinco ediciones anteriores del Clásico.

