Dirigentes del sector transporte ratificaron un paro de transporte en la Gran Caracas para este lunes 16 de marzo, como medida de presión frente a lo que consideran falta de respuesta del Ministerio de Transporte a sus reclamos por la tarifa del pasaje urbano y la retención de unidades. El anuncio fue realizado por el dirigente gremial Nelson Vivas, acompañado de presidentes de varias líneas que operan en la capital, a través de un video difundido en redes sociales y replicado por diversos medios. En el mensaje, el vocero convocó a los conductores a un “cese de funciones” desde el inicio de la semana laboral, lo que podría impactar la movilidad de miles de usuarios que a diario dependen del transporte público para desplazarse en Caracas y zonas aledañas.
Según explicó Vivas, la paralización responde a la exigencia de que se oficialice en Gaceta Oficial la tarifa mínima del pasaje en 120 bolívares, monto que —asegura— fue acordado con las autoridades hace aproximadamente dos semanas, pero que aún no se ha publicado. El gremio sostiene que la ausencia de ese ajuste formal mantiene a los transportistas en una situación de incertidumbre y conflicto con los organismos de control, ya que cualquier cobro por encima de la tarifa vigente puede derivar en sanciones y procedimientos administrativos. En paralelo, piden la devolución de las unidades retenidas por presuntamente trabajar con precios no establecidos en la normativa oficial, alegando que muchos de esos vehículos llevan casi dos años fuera de circulación.
En su declaración, el dirigente gremial dirigió un mensaje directo al primer vicepresidente del PSUV, Diosdado Cabello, a quien solicitó que interceda para que se revisen los casos de los autobuses que permanecen retenidos. Vivas recordó que numerosas unidades fueron adquiridas “con mucho sacrificio” y que la imposibilidad de operarlas afecta el sustento de las familias de los conductores. Al mismo tiempo, insistió en que el paro busca “presionar una respuesta inmediata” del Ejecutivo en materia de tarifas y sanciones, más que confrontar a los usuarios, quienes también se han visto golpeados por el incremento sostenido del costo del transporte.
La convocatoria al paro se produce en un contexto de recurrentes aumentos del pasaje urbano en Caracas, que en los últimos años han generado malestar entre los usuarios por el impacto en su economía. Reportes de prensa han documentado que los ajustes se han efectuado incluso antes de su publicación en Gaceta Oficial, lo que ha provocado fricciones entre autoridades, conductores y pasajeros. Ahora, con el reclamo de elevar el boleto a 120 bolívares, el sector transporte argumenta que los costos operativos —combustible, repuestos y mantenimiento— hacen inviable seguir prestando servicio con la tarifa anterior.
Aunque la medida se ha presentado como un paro de transporte en la Gran Caracas, organizaciones vecinales y usuarios han llamado a tomar previsiones en sus desplazamientos, ante la posibilidad de que muchas rutas trabajen con fuerte restricción o simplemente no salgan a la calle. En redes sociales se multiplican los mensajes advirtiendo sobre las consecuencias del cese de actividades para estudiantes, trabajadores y pacientes que necesitan trasladarse a centros de salud. Por ahora, el Ministerio de Transporte no ha anunciado públicamente un acuerdo definitivo con los transportistas, por lo que el gremio mantiene su llamado a paralizar el servicio este lunes 16 de marzo hasta tanto no obtenga una respuesta formal a sus demandas.

