Los principales hospitales públicos de Caracas trabajan al límite de su capacidad tras la llegada masiva de heridos desde el estado La Guaira, la zona más afectada por los dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron Venezuela el 24 de junio. Cientos de pacientes han sido trasladados en las últimas horas a centros como el Hospital Dr. Domingo Luciani, el Miguel Pérez Carreño y el Pérez de León II, donde el personal médico y de enfermería intenta responder a la emergencia con recursos limitados y áreas improvisadas para triaje y hospitalización.elnacional+2

Según los reportes, los pasillos, salas de espera e incluso zonas externas de los hospitales lucen llenos de camillas, colchones y sillas ocupadas por heridos de La Guaira y de distintos sectores de la Gran Caracas. En el Domingo Luciani, en el este de la ciudad, familiares revisan largas listas de nombres pegadas en las paredes para ubicar a sus parientes, mientras las ambulancias continúan llegando con nuevos pacientes rescatados de edificios colapsados en el litoral central. La imagen se repite en otros centros asistenciales, donde médicos y voluntarios trabajan sin descanso en turnos extendidos para atender traumatismos, fracturas, lesiones craneales y politraumatismos propios de este tipo de desastre.cnnespanol.cnn+4

El traslado masivo de heridos a Caracas responde a la situación crítica en el estado La Guaira, declarado zona de desastre tras el colapso de decenas de edificaciones y los daños sufridos por hospitales locales como el José María Vargas y el Periférico de Pariata. Ante la imposibilidad de atender toda la demanda en el litoral, los casos más graves están siendo referidos a la capital, donde el Ministerio de Salud activó una red de ocho hospitales públicos y, en coordinación con el sector privado, una docena de clínicas para triaje, estabilización y hospitalización de pacientes. Aun así, el volumen de ingresos ha generado un colapso operativo visible en la saturación de emergencias, quirófanos y áreas de hospitalización.cibercuba+3

La precariedad del sistema sanitario venezolano, documentada desde años antes del terremoto, condiciona la respuesta actual. Informes recientes sobre hospitales públicos describían un déficit de quirófanos operativos, falta recurrente de insumos, problemas de agua, electricidad y equipos dañados, elementos que ahora se combinan con el aumento súbito de la demanda. En la práctica, muchos pacientes deben aportar materiales e insumos básicos para poder acceder a procedimientos, mientras el personal de salud denuncia la necesidad de refuerzos, reposición de suministros y apoyo logístico sostenido para mantener la atención en los próximos días.gacetamedica+1

De forma paralela, gobiernos extranjeros y organismos internacionales han comenzado a enviar equipos de rescate y ayuda humanitaria, así como suministros médicos destinados a los centros más presionados por la emergencia. Sin embargo, especialistas en políticas de salud advierten que, más allá del apoyo inmediato, el país enfrenta el reto de sostener la atención a miles de heridos, acompañar procesos de rehabilitación y reconstruir infraestructura hospitalaria en zonas dañadas, en un contexto de crisis estructural previa. Mientras tanto, los hospitales de Caracas continúan recibiendo heridos de La Guaira y de otros estados afectados, haciendo lo posible, como reconocen los propios médicos, con “lo mucho o lo poco” que el sistema tiene disponible.


Discover more from

Subscribe to get the latest posts sent to your email.

Related Post

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Discover more from

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading