A dos días de los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron Venezuela, la presencia del Estado en Caracas es notoria en calles, hospitales y centros de registro, pero no ha logrado resolver los problemas de organización que afectan la respuesta a la emergencia. Funcionarios civiles, militares y policiales participan en labores de coordinación y control de accesos, mientras equipos de rescate trabajan en zonas con daños estructurales; sin embargo, persisten fallas en la logística, la comunicación con la ciudadanía y la gestión de recursos básicos.elnacional+2
En distintos puntos de la capital se registran congestiones, demoras y desinformación sobre el acceso a servicios, el funcionamiento del transporte y la distribución de la ayuda. Calles con grietas, vías parcialmente bloqueadas y cortes de electricidad o agua en algunos sectores complican los desplazamientos de ambulancias, personal médico y voluntarios. A esto se suma el impacto del cierre del Aeropuerto Internacional de Maiquetía, cuyo funcionamiento sigue restringido por los daños sufridos en La Guaira, dificultando la logística de llegada y distribución de ayuda internacional.nytimes+2
El gobierno declaró el estado de emergencia y activó un estado de excepción para centralizar la gestión de la crisis, así como la red de hospitales públicos y centros de registro de voluntarios, pero los reportes señalan que la coordinación no termina de traducirse en una operación fluida sobre el terreno. En hospitales como el Domingo Luciani, el Miguel Pérez Carreño y otros centros de la Gran Caracas, el ingreso masivo de heridos ha provocado saturación de emergencias, listas de espera y la necesidad de habilitar áreas improvisadas para triaje y hospitalización. Personal sanitario y organizaciones médicas han advertido que, pese a los refuerzos anunciados, trabajan con déficit de insumos, camas y equipos frente a una demanda que sigue creciendo.instagram+3
En paralelo, la movilización espontánea de voluntarios y organizaciones de la sociedad civil ha chocado con mecanismos de control que, según denuncias, han generado cuellos de botella. El Poliedro de Caracas fue habilitado como centro para el registro de voluntarios que deseen apoyar en La Guaira y otras zonas afectadas, pero las restricciones, pausas y suspensiones en el proceso derivaron en protestas de ciudadanos que no pudieron inscribirse pese a la convocatoria oficial. Mientras tanto, grupos independientes continúan organizando por su cuenta la recolección y entrega de alimentos, agua y medicinas en comunidades golpeadas por el sismo.latimes+5
La ayuda internacional también comienza a llegar con equipos de búsqueda y rescate, hospitales de campaña y suministros médicos enviados desde Estados Unidos, países de la Unión Europea y América Latina, pero su despliegue se ve condicionado por la situación de la infraestructura y la necesidad de articular esfuerzos con las autoridades venezolanas. Analistas y organizaciones coinciden en que, aunque la presencia del Estado se ha intensificado, los problemas de organización, coordinación y transparencia siguen siendo uno de los principales desafíos para que la respuesta a la emergencia en Caracas y el resto del país sea eficaz, oportuna y capaz de acompañar a las víctimas en las próximas semanas.
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