La llegada de la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, a Estados Unidos, de cara a una reunión con el presidente Donald Trump, desató una dura respuesta desde el sur de Florida. El congresista republicano Carlos Giménez calificó a la funcionaria de «sabandija» y la señaló como parte de un régimen responsable de crímenes de lesa humanidad, en momentos en que su visita genera controversia entre la comunidad del exilio venezolano.
Las duras palabras de Giménez
En un comunicado difundido este martes, el representante republicano por el Distrito 28 de Florida —que incluye partes de Miami-Dade— no se guardó nada al referirse a Rodríguez: «Esta sabandija es parte de un narco régimen que ha cometido crímenes de lesa humanidad y que mantiene a Venezuela sumida en la miseria», afirmó el congresista.
Giménez subrayó que la llegada de Rodríguez a suelo estadounidense ocurre en un momento en que el pueblo venezolano «clama por justicia y libertad», y advirtió con firmeza que su presencia en Nueva York no debe interpretarse bajo ninguna circunstancia como un aval al chavismo.
Por qué Rodríguez está en Estados Unidos
Delcy Rodríguez asumió la presidencia encargada de Venezuela el 5 de enero de 2026, luego de que Nicolás Maduro fuera capturado dos días antes, el 3 de enero, en una operación militar de Estados Unidos ordenada por Trump. Maduro y su esposa, Cilia Flores, permanecen detenidos en Nueva York, donde enfrentan cargos federales por narcotráfico y terrorismo. El Tribunal Supremo de Justicia venezolano ordenó a Rodríguez asumir el cargo, designación respaldada por la cúpula militar del país.
Ahora, como jefa de Estado en funciones, Rodríguez llegó a Estados Unidos para participar en la Asamblea General de la ONU, donde representa a Venezuela en el debate anual de jefes de Estado y cancilleres. Según reportes, aterrizó el lunes en el aeropuerto de Teterboro, Nueva Jersey, a bordo de un vuelo privado gestionado por John Barrett, un empresario y piloto vinculado a operaciones aéreas de alto perfil.
Lo que ha elevado la tensión política es que su agenda en Nueva York incluye una reunión con Trump en la Casa Blanca, un encuentro que ha generado inquietud entre legisladores republicanos y amplios sectores del exilio venezolano, que ven con preocupación cualquier gesto de acercamiento entre Washington y el gobierno de Rodríguez.
Los señalamientos contra el régimen
Giménez aprovechó su declaración para enumerar una serie de acusaciones contra la estructura de poder que Rodríguez heredó de Maduro. La acusó de permitir la persecución política, el encarcelamiento de opositores y la represión de manifestaciones, y recordó que organismos internacionales han denunciado al chavismo por crímenes de lesa humanidad, incluyendo ejecuciones extrajudiciales, torturas y desapariciones forzadas.
El congresista también subrayó que, bajo el gobierno de Maduro y ahora de Rodríguez, Venezuela ha atravesado una crisis humanitaria compleja que ha forzado a millones de venezolanos a emigrar, muchos de ellos hacia Estados Unidos y otros países de la región.
Un trasfondo marcado por la disputa electoral y la sucesión
La presidencia de Rodríguez llega en un contexto de alta tensión política tanto dentro de Venezuela como en la diáspora. Las elecciones presidenciales de 2024 dejaron un escenario de disputa entre el oficialismo y la oposición, con denuncias de irregularidades y falta de garantías electorales. Figuras como Edmundo González Urrutia y María Corina Machado han encabezado el liderazgo opositor, mientras el chavismo mantiene el control de instituciones clave como el Consejo Nacional Electoral y el Tribunal Supremo de Justicia, la misma corte que designó a Rodríguez.
En Washington, el debate sobre cómo manejar las relaciones con el nuevo gobierno de Rodríguez sigue dividiendo tanto a republicanos como a demócratas: algunos abogan por mantener presión y sanciones, mientras otros ven en la caída de Maduro una oportunidad para explorar una relación distinta con Caracas.
Lo que se espera en el sur de Florida
Miami-Dade es uno de los principales centros del exilio venezolano en Estados Unidos, con una comunidad altamente organizada y politizada que sigue de cerca cualquier movimiento relacionado con el gobierno venezolano. Las declaraciones de Giménez buscan reforzar su imagen como aliado del exilio y crítico frontal del chavismo, en un distrito donde el voto venezolano y latino resulta clave.
Es probable que sectores del activismo venezolano en Miami utilicen la visita de Rodríguez y su reunión con Trump como oportunidad para organizar protestas, ruedas de prensa y acciones de incidencia tanto ante la ONU como ante el Congreso.
¿Qué podría pasar después?
Con Rodríguez ya en Nueva York y una reunión en la Casa Blanca en la agenda, es probable que surjan nuevas declaraciones de legisladores tanto republicanos como demócratas sobre la política de Estados Unidos hacia Venezuela. Organizaciones de derechos humanos y grupos del exilio podrían presionar para que cualquier encuentro incluya demandas concretas sobre la libertad de presos políticos y garantías electorales para el futuro del país.
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