Los hispanos de Estados Unidos salieron de las elecciones legislativas del 3 de noviembre con una expectativa concreta: que el nuevo Congreso y los gobernadores electos respondan al alto costo de vida, al acceso a la vivienda, a la salud y a los salarios, y que moderen una política migratoria que muchos consideran demasiado dura. En la encuesta a pie de urna de NBC News, el 62% de los votantes latinos apoyó a candidatos demócratas a la Cámara de Representantes y el 35%, a los republicanos.
Los demócratas controlarán ambas cámaras, pero no la Casa Blanca. Esa combinación abre una pregunta que organizaciones, encuestadores y votantes ya se plantean: ¿podrán traducir el respaldo latino en resultados tangibles durante los próximos dos años? A continuación, los datos que ayudan a responderla, con sus fuentes.
Lo que dijeron las urnas y las encuestas previas
Según el análisis de El Tiempo Latino sobre la encuesta de NBC, el 44% de los latinos se identificó como demócrata, frente al 39% de 2024. Los que se definieron republicanos bajaron de 29% a 27%. En 2024, el 51% de los latinos había votado por Kamala Harris y el 46%, por Donald Trump.
El resultado coincidió con la tendencia que mostraban los sondeos. El informe del Pew Research Center del 16 de octubre encontró que el 51% de los votantes hispanos registrados prefería a los demócratas en la Cámara, el 24% a los republicanos, el 18% estaba indeciso y el 7% se inclinaba por otros candidatos. La encuesta entrevistó a 774 votantes hispanos registrados entre el 28 de septiembre y el 4 de octubre, según La Opinión.
Un voto contra el presidente
Según Telemundo, el 55% de los latinos dijo en Pew que su voto al Congreso era, sobre todo, un voto contra Trump. La cadena añade que los demócratas ampliaron su ventaja entre los hispanos en 28 puntos frente a 2024. Voz recordó que, de acuerdo con Pew, la aprobación de Trump entre los latinos bajó del 38% a comienzos de su segundo mandato a cerca del 24% en octubre.
La prioridad número uno: el costo de vida
El costo de vida encabeza las preocupaciones latinas en prácticamente todos los sondeos. Una encuesta bipartidista de UnidosUS, divulgada por CBS News, mostró que el 53% de los votantes latinos señalaba el costo de vida y la inflación como su principal preocupación. Le seguían los empleos y la economía (36%), la vivienda (32%), la atención médica (30%) y la reforma migratoria (20%).
Un análisis de Latin Times subraya que solo el 15% de los votantes hispanos registrados describe su situación financiera como cómoda. El mismo texto cita al Pew Research Center, según el cual el 86% de los votantes latinos considera la economía muy importante para su voto en el Congreso. En el conjunto del electorado, ese porcentaje es de 84%, según el informe de Pew sobre las elecciones.
Una presión que se mide en el presupuesto familiar
Otra encuesta de UnidosUS, reseñada por La Nación, entrevistó a 1.955 votantes registrados, con muestras adicionales de 500 personas en Arizona, California, Florida y Texas. Sus hallazgos principales fueron:
- El 40% dijo que su situación financiera empeoró respecto de un año atrás, frente al 14% que afirmó estar mejor.
- El 83% colocó el costo de vida entre sus tres principales preocupaciones económicas.
- El 53% renunció a alguna prestación de salud por su costo.
- El 53% destina al menos el 30% de sus ingresos a la vivienda, proporción que sube a 66% entre quienes alquilan.
- Más de la mitad no podría afrontar una emergencia de 1.000 dólares.
Los votantes que pueden cambiar de bando
Un análisis de UnidosUS publicado por La Opinión identificó que el 38% de los votantes hispanos pertenece a un sector susceptible de cambiar su preferencia: indecisos, independientes y personas que votaron distinto en 2024. Entre ellos, el costo de vida lidera con 60%, seguido de empleo y salarios (40%), gastos médicos (37%) y vivienda (27%).
Su presidenta, Janet Murguía, dijo que estos votantes buscan saber si algún partido los escucha. El texto señala que el análisis identificó una presencia significativa de latinos en 12 de los 37 distritos competitivos que examinó. Excélsior reprodujo ese mismo análisis.
Vivienda, salud y salarios: lo que piden en concreto
Más allá de la inflación general, las encuestas muestran tres áreas donde los hispanos esperan avances:
- Vivienda: es una preocupación para el 32% de los latinos, según CBS News. Los datos de La Nación indican que más de la mitad de los hogares encuestados destina un porcentaje elevado de sus ingresos a la vivienda.
- Salud: el 30% la menciona como una de sus principales inquietudes, y una mayoría de los encuestados por UnidosUS dijo haber renunciado a alguna prestación por su costo.
- Salarios y empleo: el 36% señala los empleos y los salarios entre sus preocupaciones.
La agenda anunciada por los demócratas apunta en esa dirección. Incluye restaurar los subsidios de salud y el financiamiento de Medicaid, atacar los costos de alimentos y combustible, y presionar para revertir los aranceles y poner fin a la guerra con Irán, según la cobertura de Alto Nivel sobre el resultado del Senado.
La inmigración: pesa, aunque no sea la primera prioridad
La inmigración ocupa un lugar menor que la economía en la lista de preocupaciones, pero sigue presente. En la encuesta a pie de urna de NBC, el 57% de los votantes dijo que las acciones de Trump para hacer cumplir las leyes migratorias «han ido demasiado lejos».
Una encuesta de NBC News y Telemundo, realizada un mes antes de la elección, mostró que el 62% de los latinos tenía una opinión negativa del Partido Republicano, 16 puntos más que en 2024. La misma encuesta advirtió que la imagen del Partido Demócrata tampoco había mejorado.
Qué podría cambiar
El Congreso no controla la aplicación de las leyes migratorias, que corresponde al Ejecutivo. Sin embargo, los demócratas pueden usar el presupuesto y la supervisión para exigir información sobre las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Una reforma integral requeriría, además, el apoyo de los republicanos y la firma del presidente.
Qué puede y qué no puede hacer el nuevo Congreso
Los demócratas ganaron el Senado con victorias en estados como Texas, Kansas, Ohio, Iowa y Carolina del Sur, según Telemundo. Con ambas cámaras, podrán dirigir comités, emitir citaciones e investigar a la administración Trump, además de condicionar nombramientos judiciales y ejecutivos.
Los límites
El presidente conserva el poder de veto. Anularlo requiere el voto de dos tercios en ambas cámaras, algo que los demócratas no tienen. En el Senado, la mayoría de las leyes necesita 60 votos, por lo que será difícil aprobar la agenda completa sin respaldo republicano. El líder republicano, John Thune, prometió oponerse a esa agenda desde la minoría.
Trump dijo, según reportes de prensa, que mantendrá su veto y que está abierto a negociar si los demócratas presentan propuestas «buenas». Esa vía, la negociación en temas de asequibilidad, es una de las posibles para que haya resultados.
Las herramientas que sí tienen
El Congreso controla el proceso presupuestario y puede usar las audiencias y las citaciones para presionar al Ejecutivo. Estas herramientas pueden influir en políticas como los aranceles o el uso de recursos federales. La política monetaria, en cambio, depende de la Reserva Federal, que es independiente del Congreso. La guerra con Irán es una decisión del Ejecutivo, aunque el Congreso puede condicionar fondos o aprobar resoluciones.
Los gobernadores: Hinojosa y Becerra
Dos de las victorias más simbólicas fueron las de Gina Hinojosa en Texas y Xavier Becerra en California. Según Noticias Telemundo, ambos gobernarán los dos estados más poblados del país. Hinojosa será la primera latina en gobernar Texas, y Becerra, el primer gobernador latino electo de California.
Los gobernadores tienen más margen que el Congreso en áreas que tocan la vida diaria de las familias latinas, entre ellas la educación, la vivienda, los programas de salud estatales y las leyes laborales. Su capacidad dependerá, sin embargo, de los presupuestos estatales y de sus legislaturas.
Un electorado que no es cautivo de ningún partido
Los datos muestran un giro importante, pero también límites. En la encuesta de Pew, uno de cada cuatro latinos estaba indeciso o prefería otra opción. Milenio resume otros sondeos previos de ese mismo periodo: una ventaja demócrata de 57% a 31% según Equis Research y de 59% a 35% según NBC y Telemundo.
Según Pew, el 53% de los latinos registrados se declaraba extremadamente motivado para votar, frente al 41% cuatro años antes. Milenio también cita cifras de Pew sobre el tamaño del electorado: unos 39 millones de latinos pueden votar, lo que equivale al 16% del electorado nacional, y hay 5,25 millones de nuevos electores latinos desde 2022.
Expectativas cautelosas
Latin Times añade que, entre los votantes «móviles» identificados por UnidosUS, solo el 15% espera que su situación financiera mejore en el próximo año y el 52% cree que la agenda económica de Trump los dejará peor. Ese mismo análisis señala que los récords de Wall Street no han aliviado la presión del costo de vida entre los latinos.
CBS News registró, a su vez, que ambos partidos parecían estar por debajo de lo esperado entre los latinos. Es decir, la ventaja demócrata se apoya en gran parte en el rechazo a Trump y no en una adhesión plena al partido.
Qué sigue
Quedan por definir los resultados finales de varias carreras, la composición exacta de las mayorías y la fecha de instalación del nuevo Congreso, en enero. Será entonces cuando se vea cuáles de las prioridades latinas (costo de vida, vivienda, salud y migración) llegan a la agenda legislativa y cuáles chocan con el veto presidencial.
Mantente informado: sigue este medio para conocer cómo avanza la agenda del nuevo Congreso y qué decisiones afectarán a las familias hispanas.
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