AME312. CARACAS (VENEZUELA), 24/11/2020.- Vista externa de la sede principal del Banco Central de Venezuela (BCV) hoy, martes 24 de noviembre del 2020, en Caracas (Venezuela). El precio del dólar en el mercado paralelo de Venezuela superó este martes el millón de bolívares, luego de varios días de encarecimiento de esta divisa en el país mientras que la moneda nacional se ha devaluado más de 50 % en lo que va de noviembre. EFE/ MIGUEL GUTIERREZ

La presidenta encargada Delcy Rodríguez anunció la designación de Luis Alberto Pérez González como nuevo presidente del Banco Central de Venezuela (BCV), en sustitución de Laura Guerra Angulo, tía de Nicolás Maduro Guerra, el hijo del depuesto mandatario. El relevo llega tras semanas de presiones internas y externas para sacar de la cúspide del instituto emisor a figuras directamente ligadas al círculo familiar de Maduro y Cilia Flores, en pleno proceso de flexibilización de sanciones y búsqueda de “credibilidad” ante los mercados.

Según el reporte de El País, Guerra presentó su renuncia el martes y dejó la presidencia en manos de su vicepresidente, Luis Alberto Pérez, quien asume de forma interina a la espera de ratificación por parte de la Asamblea Nacional, de mayoría chavista. Fuentes consultadas en Caracas no descartan que Pérez termine siendo confirmado como titular definitivo, en parte porque el chavismo no ha logrado convencer a figuras externas a asumir la responsabilidad de dirigir el BCV en este contexto.

¿Quién es Luis Alberto Pérez González? Los perfiles recopilados por La Patilla muestran a un zuliano que se presenta en redes como cantor, maratonista, entusiasta de las criptomonedas y militante del Psuv, pero con una hoja de vida anclada a la gestión pública económica y minera. En abril de 2025 ya había sido incorporado al directorio del BCV según la Gaceta Oficial N.º 6.898, sustituyendo a la economista Sohail Hernández.

Su trayectoria combina manejo de sectores extractivos y del aparato financiero estatal:

  • Viceministro de Seguimiento y Control del Desarrollo Ecominero, hasta principios de 2025, ligado directamente al despliegue minero oficial.
  • Presidente interino de Carbones del Zulia (Carbozulia), con responsabilidad sobre parte de la industria carbonífera.
  • Vicepresidente ejecutivo del Bandes (2020), además de cargos previos en la Superintendencia Nacional de Valores (Sunaval) y la Superintendencia de la Actividad Aseguradora (Sudeaseg).
  • Dentro del BCV, venía actuando como vicepresidente técnico, con formación en estadística, según reseña El País.

El movimiento en la cúpula del BCV se produce dos días después de que Estados Unidos anunciara el levantamiento de sanciones a la banca pública venezolana, incluida la entidad emisora, permitiendo que cuatro bancos estatales comiencen de nuevo a operar con mayor libertad en el sistema financiero internacional. Esa decisión de Washington ha sido interpretada como un gesto de confianza condicionado, que a su vez empujó a Delcy Rodríguez a “despersonalizar” el BCV, desplazando a la excuñada de Maduro del cargo más visible.

Con la licencia sobre el BCV y otros bancos, se abren las puertas para una reconexión progresiva con el FMI y otros organismos multilaterales; de hecho, la directora gerente del Fondo, Kristalina Georgieva, ya habría formalizado pasos en esa dirección, según El País. En este contexto, el nombramiento de Pérez aparece como parte de la estrategia de Rodríguez para presentar un equipo económico “técnico” y ganar credibilidad ante inversores y gobiernos, mientras se mantiene el control político del chavismo sobre la institución.

La nueva dirección del BCV tendrá que lidiar con una economía en situación crítica:

  • Un déficit fiscal cercano a 9 puntos del PIB.
  • Un tipo de cambio descontrolado.
  • Una inflación de tres dígitos, rondando el 600%, según estimaciones citadas por El País.

Al mismo tiempo, deberá administrar el excedente petrolero que se espera por el aumento reciente de la producción y la flexibilización de sanciones, en medio de fuertes demandas sociales y presiones para ampliar la dolarización de la economía.

En el trasfondo, la nota de El País recuerda que el BCV pasó de ser, entre 1958 y 1998, una institución de alta autonomía y prestigio técnico, a convertirse desde la llegada de Hugo Chávez en 1999 en un organismo cada vez más politizado y opaco, dependiente del Ejecutivo y con largos períodos sin publicar datos clave. El reto de Luis Pérez será convencer a inversores, multilaterales y mercados de que el BCV puede recuperar algo de esa credibilidad perdida, sin dejar de responder a la línea política de Delcy Rodríguez y del chavismo que aún controla el poder.

Related Post