Un revés judicial de peso para la Casa Blanca: el juez federal Timothy Kelly ordenó este jueves a la administración Trump restaurar de inmediato el acceso a CNN, MS NOW y Politico, al considerar que el veto impuesto a estos tres medios era «probablemente inconstitucional». La decisión llega apenas seis días después de que Trump anunciara la prohibición desde Truth Social, y representa uno de los golpes más contundentes que ha recibido el presidente en su prolongado enfrentamiento con la prensa estadounidense.
Qué ordenó exactamente el juez Kelly
La orden, dictada la madrugada del jueves tras una audiencia de emergencia celebrada el miércoles, obliga a la administración a devolver de manera inmediata los pases de prensa que fueron confiscados el pasado 19 de septiembre a periodistas de los tres medios afectados. Se trata de una orden de restricción temporal (TRO) con una duración de 14 días, que además bloquea a los funcionarios del gobierno de hacer cumplir el veto mientras el litigio avanza. La orden contiene, sin embargo, un matiz técnico relevante: aplica a todos los demandados «excepto el presidente Trump», una distinción legal que en la práctica no impide que su administración deba cumplir con lo dispuesto.
Los argumentos que llevaron al juez a fallar contra el veto
En su resolución, Kelly fue contundente al desestimar el argumento de seguridad nacional que había esgrimido el Departamento de Justicia: «El registro carece de apoyo fáctico para la contención de los demandados de que la revocación de los pases duros de los demandantes de hecho protegerá la seguridad nacional», escribió el magistrado. El juez señaló además que el propio Trump había reconocido públicamente que el veto respondía a la «falta alegada de veracidad y negatividad» de la cobertura de los medios, una admisión que socavó directamente la defensa oficial basada en riesgos para la seguridad del país.
Kelly también identificó una falla clara en el proceso: los periodistas no recibieron el debido proceso que exigen los precedentes legales antes de perder su acceso, sin oportunidad de responder a las acusaciones que motivaron su exclusión. El magistrado citó explícitamente el caso Sherrill v. Knight de 1977, que reconoce a la prensa cierto derecho de acceso a la Casa Blanca, y recordó su propio fallo de 2018 en CNN v. Trump, cuando falló a favor de la cadena tras la revocación de la credencial del corresponsal Jim Acosta. En ambos precedentes, la justicia exigió procedimientos adecuados antes de revocar cualquier acreditación, algo que, según Kelly, no ocurrió en este caso.
Una audiencia donde el juez mostró su escepticismo
Durante la audiencia del miércoles, que se extendió por aproximadamente 90 minutos, Kelly no ocultó sus dudas frente a los argumentos del gobierno. Cuestionó de forma directa la invocación de la seguridad nacional como justificación del veto y remarcó que la Casa Blanca no había seguido los procedimientos establecidos en casos previos, señales que ya anticipaban el sentido de su fallo. El magistrado optó por no emitir una decisión inmediata al cierre de la audiencia, prometiendo resolver «lo más pronto posible», algo que finalmente cumplió horas después.
Los 78 periodistas que recuperan su acceso
El veto original, anunciado por Trump el 18 de septiembre en Truth Social bajo el argumento de que los medios «constantemente escriben o informan sobre ficción o mentiras», afectó a un total de 78 periodistas: aproximadamente entre 40 y 50 de CNN, entre 20 y 25 de MS NOW, y entre 10 y 15 de Politico. Todos ellos perdieron durante casi una semana la posibilidad de asistir a conferencias de prensa, hacer preguntas directas a funcionarios y participar del press pool compartido que documenta los eventos presidenciales. Con la orden judicial ya en vigor, estos periodistas pueden regresar de inmediato a sus funciones habituales dentro de la Casa Blanca.
La celebración de los medios afectados
La reacción de los tres medios fue inmediata. CNN emitió un comunicado calificando el fallo como una victoria para la libertad de prensa y confirmó el regreso inmediato de sus periodistas. MS NOW se expresó en términos similares, agradeciendo al juez Kelly por lo que describió como una defensa de la Primera Enmienda, mientras que Politico destacó que se trata de un triunfo que trasciende a los tres medios directamente involucrados, alcanzando a la prensa en su conjunto.
La ironía de un juez nombrado por el propio Trump
Uno de los detalles más comentados en torno a esta decisión es que Timothy Kelly fue designado por el propio Donald Trump en 2017, durante su primer mandato, y es considerado un magistrado de perfil conservador. Que el mismo juez haya fallado en dos ocasiones —en 2018 con el caso Acosta y ahora en 2026— en contra de las políticas de restricción de prensa impulsadas por Trump resulta especialmente significativo para los analistas legales, que interpretan el fallo como evidencia de que la independencia judicial prevalece por encima de la afiliación política de quien designó al juez.
Lo que viene tras esta orden temporal
La victoria de los medios, sin embargo, no cierra el caso: se trata de una orden temporal válida por apenas 14 días, mientras el litigio de fondo continúa su curso. Es previsible que el Departamento de Justicia apele la decisión ante una corte superior, buscando incluso suspender la orden mientras se resuelve la apelación. Los expertos legales consultados anticipan un proceso que podría extenderse durante meses o incluso años, con la posibilidad de que el caso termine escalando hasta la Corte Suprema. Al cabo de los 14 días iniciales, existen tres escenarios posibles: que Kelly extienda la orden mientras avanza el litigio, que emita una resolución definitiva sobre el fondo del caso, o que la disputa pase directamente a instancias de apelación.
Qué significa este fallo para la libertad de prensa
Más allá del resultado inmediato, la decisión de Kelly refuerza un principio constitucional central: que el desacuerdo político con determinada cobertura no constituye una razón válida para restringir el acceso de la prensa al poder ejecutivo, y que cualquier revocación de credenciales debe respetar el debido proceso. El fallo también reafirma que existen límites judiciales claros al poder presidencial, incluso cuando se invocan razones de seguridad nacional, y envía una señal a otros medios de que el sistema judicial está dispuesto a intervenir frente a intentos de exclusión basados en motivaciones políticas antes que en riesgos reales y documentados.
La batalla legal entre la Casa Blanca y la prensa está lejos de terminar, pero por ahora, CNN, MS NOW y Politico vuelven a tener acceso pleno a la cobertura presidencial, en lo que constituye la primera gran victoria judicial de este capítulo en la tensa relación entre Trump y los medios que considera críticos de su gestión.
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