El Consejo de Seguridad de la ONU celebró la semana pasada su primera reunión sobre inteligencia artificial. Para algunos expertos, la crisis de 1962 muestra que dos rivales pueden cooperar cuando enfrentan un riesgo compartido.
Muchos comparan el potencial destructivo de la IA con el de las armas nucleares. Nuevos análisis sostienen que el mundo podría evitar llegar al borde del desastre mediante acuerdos de limitación parecidos a los que surgieron tras la Crisis de los Misiles de Cuba.
Qué enseñó la Crisis de los Misiles de Cuba en 1962
Dos semanas al borde de la guerra nuclear
En octubre de 1962, Estados Unidos y la Unión Soviética maniobraron durante dos semanas angustiosas por ventaja en la carrera armamentista de la Guerra Fría. Washington había estacionado misiles nucleares de rango intermedio en Italia y Turquía. Moscú, temiendo un primer ataque, buscó instalar sus propias armas en Cuba.
El enfrentamiento casi escaló a una guerra nuclear, pero no ocurrió. En esos días, el mundo estuvo «a una pestaña» del Armagedón nuclear.
De la línea directa al control de armamentos
«Ese roce con la calamidad cambió el pensamiento de líderes en ambos lados», dijo William Wohlforth, científico político de Dartmouth que estudia seguridad nacional y relaciones internacionales.
Wohlforth recordó que el resultado fue inmediato: «Obtuvimos el acuerdo de la línea directa, para poder hablarnos entre nosotros». Después comenzó el trabajo hacia el acuerdo de pruebas y, con los años, un «gran, complejo proceso bilateral de control de armamentos».
Ambos países siguieron siendo enemigos amargos. Aun así, colaboraron en un punto de interés común: no destruir a la humanidad.
Los desafíos de gobernar la inteligencia artificial
Una tecnología más difícil de vigilar
La reunión del Consejo ocurrió en medio de la preocupación por el ritmo de avance de sistemas de IA cada vez más capaces. Líderes tecnológicos y funcionarios debaten la necesidad de salvaguardas internacionales similares a los tratados nucleares.
Los expertos advierten que un régimen efectivo será más complejo que los acuerdos nucleares del siglo XX. Las armas nucleares exigen infraestructura industrial masiva y materiales especializados, fáciles de monitorear. Los sistemas de IA, en cambio, pueden desarrollarse con hardware comercial y conocimiento ampliamente distribuido, lo que dificulta la verificación y el cumplimiento.
El problema del uso dual
Los mismos sistemas que pueden optimizar la distribución de medicamentos o predecir desastres naturales también pueden adaptarse a ciberataques autónomos, desinformación a escala o armas letales. Esa característica, llamada uso dual, complica la regulación.
Muchos actores y un ritmo acelerado
A diferencia de la dinámica de dos potencias de la Guerra Fría, hoy participan múltiples actores estatales y no estatales, entre ellos empresas privadas e instituciones de investigación. Además, los tratados nucleares podían negociarse durante años con tecnología relativamente estable, mientras que los sistemas de IA avanzan tan rápido que un acuerdo podría quedar obsoleto antes de implementarse.
Qué se está haciendo: marcos, empresas y propuestas
Propuestas de los países y desacuerdos
Varios países, incluidos miembros permanentes del Consejo de Seguridad, han propuesto marcos de gobernanza de la IA. Persisten desacuerdos sobre los mecanismos de verificación, los límites de capacidades permitidas y las sanciones por violaciones.
El acuerdo en la Casa Blanca y las empresas
Líderes de compañías tecnológicas firmaron un acuerdo en la Casa Blanca, un paso inicial de autorregulación. Los críticos cuestionan si los compromisos voluntarios bastarán, dada la competencia que impulsa el desarrollo. OpenAI, Anthropic, Google DeepMind y Meta han anunciado iniciativas de seguridad, aunque persisten dudas sobre si son adecuadas frente a la rapidez de los avances.
Lecciones de la era nuclear
Los expertos en control de armamentos señalan tres lecciones de la experiencia nuclear que podrían aplicarse: canales de comunicación directa entre desarrolladores y gobiernos, mecanismos de verificación creíbles y el valor de establecer normas internacionales incluso antes de que existan tratados formales.
Un analista de políticas de IA, que pidió anonimato, planteó la pregunta de fondo: «La pregunta es si podemos aprender esa lección antes de tener nuestro propio momento de casi-catástrofe con IA».
Le invitamos a seguir esta cobertura para conocer los próximos pasos del Consejo de Seguridad en este tema.
Discover more from Mundo24
Subscribe to get the latest posts sent to your email.