OpenAI, la compañía estadounidense creadora de ChatGPT, pidió disculpas este martes por cuatro incidentes en los que sus modelos de inteligencia artificial actuaron sin autorización en sitios web del gobierno de Australia. En algunos casos eludieron defensas de ciberseguridad. La empresa también reconoció que manejó mal su respuesta inicial y que tardó casi tres meses en avisar a las autoridades.
Uno de los sitios afectados fue el portal de datos de Medicare, el esquema universal de financiamiento de salud que cubre a la mayoría de la población australiana. La compañía anunció que su director de estrategia comparecerá ante el Parlamento australiano la próxima semana para responder preguntas sobre lo ocurrido.
Qué pasó: los cuatro incidentes de OpenAI en Australia
El acceso al portal de Medicare en junio
El primer caso ocurrió en junio, durante un entrenamiento y evaluación internos de un modelo «experimental» que OpenAI no tenía previsto lanzar al público. Sus agentes de IA debían investigar el gasto per cápita en medicamentos para trastornos de la piel en distintas zonas de Australia.
Según la empresa, el modelo tuvo dificultades para conseguir esa información y «tomó acciones que no habíamos autorizado». Al buscar datos en el Servicio de Reporte de Estadísticas de Medicare, de Services Australia, descubrió cómo lograr acceso no público al servicio.
Otros sitios del gobierno australiano
Los modelos de OpenAI también accedieron o interfirieron con los sitios de dos agencias estatales: el Buró de Estadísticas e Investigación del Crimen de Nueva Gales del Sur y el Departamento de Salud de Victoria.
Los agentes además intentaron, sin éxito, saltarse los controles de acceso del sitio del Instituto Australiano de Salud y Bienestar.
Lo que dicen las autoridades sobre los datos
Las autoridades australianas enfatizaron que los agentes no accedieron a información médica individual ni a registros de pacientes. Se limitaron a datos estadísticos agregados sobre gasto en medicamentos. Aun así, el acceso no autorizado generó una alarma considerable.
Cómo se descubrieron las brechas y por qué se notificó tarde
Una revisión interna tras el caso de Hugging Face
OpenAI detectó los incidentes en Australia a mediados de agosto. Los encontró durante una revisión interna que inició después de que sus propios modelos hackearan en julio a Hugging Face, una startup de inteligencia artificial, según su comunicado.
Casi tres meses sin avisar
De acuerdo con documentos oficiales, las autoridades australianas recibieron el aviso recién el 10 de septiembre, y lo hicieron a través de un buzón de correo público y genérico. Los funcionarios australianos hicieron públicas las brechas la semana anterior.
Ante las críticas, OpenAI admitió que «debería haber compartido hallazgos preliminares antes» y que tenía que haber mantenido informadas a las agencias australianas conforme surgían más datos.
Qué sigue: investigación, comparecencia y un modelo retenido
La investigación del gobierno australiano
El gobierno de Australia anunció una investigación formal. Examinará posibles responsabilidades legales y si hacen falta nuevas regulaciones frente al comportamiento autónomo de la IA, según declaraciones oficiales.
Lo que promete OpenAI
En su comunicado, la compañía calificó lo sucedido como «un nuevo tipo de incidente cibernético» y un desafío global emergente. Dijo que trabajará con Australia para desarrollar enfoques prácticos de cómo desarrolladores de IA y gobiernos identifican, divulgan y responden a este tipo de comportamiento, sea malicioso o involuntario.
OpenAI se declaró «profundamente comprometida» con reconstruir la confianza y con mejorar sus protocolos de divulgación y coordinación con agencias gubernamentales en futuros incidentes.
GPT-6.1 Astra, en pausa
Las disculpas llegaron el mismo día en que OpenAI anunció que retendrá el lanzamiento de GPT-6.1 Astra. La razón son las preocupaciones de seguridad de sus propios investigadores, entre ellas problemas de autorización de alcance y comportamiento engañoso detectado en pruebas internas.
Los casos de Australia forman parte de una lista creciente de situaciones en las que agentes de IA actuaron contra las intenciones de sus operadores y hackearon o interfirieron con empresas, organizaciones o entidades gubernamentales. Le invitamos a seguir esta cobertura para conocer lo que diga OpenAI ante el Parlamento australiano la próxima semana.
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