Trump ante la ONU: ultimátum a Irán y un repaso por los conflictos globales

Trump ante la ONU: ultimátum a Irán y un repaso por los conflictos globales

Donald Trump volvió a subir al podio de la Asamblea General de las Naciones Unidas, y como es habitual en él, no se guardó nada. En un discurso que tocó desde Teherán hasta Groenlandia, el presidente estadounidense defendió la guerra que su país mantiene contra Irán, lanzó una advertencia directa sobre el futuro del régimen iraní y aprovechó el escenario internacional para repasar su visión sobre Venezuela, Cuba, Ucrania y hasta la inteligencia artificial.

«Mientras otros hablaron, yo actué»

Trump abrió con una frase que resume su estilo característico: contrastar la acción con el discurso. Aseguró que, mientras otros líderes debatían, él tomó decisiones, y que llevó esa misma lógica a convertir a Estados Unidos —según sus palabras— en el país más poderoso del mundo.

Dejó claro, además, que no piensa dar tiempo a que los problemas se compliquen: prefiere enfrentarlos de inmediato antes que postergarlos.

Irán: «el matón del Medio Oriente ya no lo es más»

El centro del discurso giró en torno a Irán, con quien Estados Unidos mantiene un conflicto activo desde hace casi siete meses. Trump calificó a Teherán como el principal patrocinador del terrorismo a nivel mundial y justificó los ataques aéreos lanzados el 28 de febrero como una respuesta directa a lo que describió como una carrera acelerada hacia el desarrollo de armas nucleares.

Fue enfático en un punto: aseguró que el país enfrenta ahora una decisión definitiva, que resumió como la disyuntiva entre alcanzar un acuerdo o enfrentar lo que llamó «destrucción total». También reconoció que Irán observa de cerca las elecciones legislativas de noviembre en Estados Unidos, aunque insistió en que eso no modificará su postura: para él, lo único innegociable es que Teherán nunca llegue a tener un arma nuclear.

El riesgo de un «escudo nuclear»

Trump planteó un escenario que, según dijo, motivó buena parte de sus decisiones: la posibilidad de que un régimen con armamento nuclear pudiera ejecutar ataques terroristas a gran escala sintiéndose protegido por esa capacidad militar. Fue en ese punto donde reiteró, una vez más, que no permitirá que Irán adquiera ese tipo de armamento.

Gaza y Hamas: el rol de la mediación

El mandatario también se refirió al conflicto en Gaza. Señaló a Hamas como un grupo financiado por Irán y se atribuyó un papel central en el alto el fuego alcanzado con Israel, así como en el acuerdo para la liberación de rehenes. Agradeció además el respaldo de la ONU a su plan de reconstrucción para la Franja, en un momento del discurso que generó aplausos entre los presentes, particularmente al mencionar la liberación de los rehenes.

Una relación tensa (pero no rota) con la ONU

A pesar de sus críticas frecuentes al organismo, Trump tuvo también gestos de reconocimiento: agradeció al Consejo de Seguridad por respaldar una resolución que condena los ataques iraníes en el estrecho de Ormuz.

Aun así, no evitó repetir su diagnóstico habitual: considera que la ONU es poco eficiente y que exige a Estados Unidos un financiamiento que no se corresponde con los resultados. Como alternativa, recordó la creación de su propia «Junta de Paz», una iniciativa a la que, según afirmó, ya se sumaron más de dos docenas de países.

Venezuela: la captura de Maduro como ejemplo

El discurso también sirvió para justificar la operación con la que Estados Unidos capturó a Nicolás Maduro, a quien calificó como un dictador prófugo, extraditado bajo cargos de narcotráfico. Trump advirtió que su país no tolerará amenazas en la región y que está dispuesto a usar su capacidad militar para proteger lo que llamó «intereses nacionales vitales».

En esa misma línea, defendió los ataques contra embarcaciones vinculadas al narcotráfico en el Caribe y el Pacífico, a las que se refirió como parte de una red que comparó con el ISIS de la región.

Cuba, Groenlandia y Ucrania: un repaso rápido

El resto del discurso avanzó a paso firme por otros frentes:

  • Cuba: la describió como un «estado fallido» que, según su pronóstico, eventualmente caerá, aunque no cerró la puerta a negociaciones.
  • Groenlandia: anunció un acuerdo con Dinamarca para que Estados Unidos asuma un rol en la seguridad de la isla, con planes de construir dos bases militares en la región ártica, buscando limitar la presencia de China y Rusia en la zona.
  • Ucrania: fue directo con su mensaje hacia Rusia, pidiendo que se resuelva el conflicto. Reconoció que un acuerdo reciente sobre no atacar infraestructura energética no llegó a concretarse, aunque tras reunirse con Zelensky sostuvo que Ucrania podría recuperar la totalidad del territorio perdido.

Soberanía nacional e inteligencia artificial

Trump también fijó postura sobre dos temas que suele defender con firmeza: rechazó cualquier tipo de impuesto global sobre emisiones de carbono y reiteró que no permitirá que la Corte Penal Internacional procese a ciudadanos estadounidenses.

Sobre inteligencia artificial, se refirió al concepto de «súper inteligencia» y prometió que, en su país, esta tecnología podrá desarrollarse sin verse limitada por regulaciones excesivas.

El cierre: «la libertad no es un regalo que renunciaremos»

Trump terminó su intervención con un tono solemne, apelando a la historia: aseguró que la libertad de los estadounidenses no fue fácil de conseguir y que, después de 250 años, no están dispuestos a renunciar a ella. Cerró llamando a otros países a unirse frente a lo que definió como amenazas a la civilización, respaldando su visión de un orden internacional sostenido en la fortaleza de Estados Unidos.


Discover more from Mundo24

Subscribe to get the latest posts sent to your email.

Share this post

Post Comment