La planta eléctrica del ambulatorio de Las Delicias está averiada. Ha estado inactiva por dos meses. Este centro de salud atiende a una comunidad con fallas eléctricas constantes. Por consiguiente, el ambulatorio se queda sin luz durante los apagones. Los vecinos están muy preocupados. El generador era un proyecto comunitario. Y se dañó poco después de ser instalado.
Los habitantes de Boca de Aroa exigen una respuesta. El generador fue adquirido con mucha fanfarria. Sin embargo, su funcionamiento ha sido muy breve. Los vecinos han denunciado el problema. Y dicen que no han recibido ninguna explicación. La falta de un generador en un centro de salud es un grave problema. Porque afecta directamente la calidad del servicio.
El riesgo para la salud pública
Un ambulatorio sin luz no puede funcionar. Los médicos no pueden atender a los pacientes. No pueden realizar curas o suturas. Y no pueden mantener las medicinas refrigeradas. La falta de luz afecta a la atención de emergencias. En una situación de vida o muerte, un corte de luz puede ser fatal. Por lo tanto, la planta eléctrica es una herramienta vital. Y su avería es un gran riesgo.
La comunidad de Boca de Aroa tiene un ambulatorio. Pero la crisis eléctrica lo ha dejado a oscuras. Los pacientes con enfermedades crónicas son los más afectados. Dependen del ambulatorio para su tratamiento. Y ahora no pueden recibirlo. Los niños y los ancianos son muy vulnerables. Y la falta de servicios médicos los pone en peligro. La salud pública de la comunidad está en juego.
El generador, además, tuvo un problema de garantía. Los propios vecinos lo abrieron para revisarlo. Anularon la garantía de forma involuntaria. Esto ha complicado la reparación. Y ha retrasado la solución del problema. Los vecinos están en una situación muy difícil. Se sienten abandonados por las autoridades. Y no tienen a quién recurrir.
Un llamado a las autoridades locales
Los habitantes de Boca de Aroa hacen un llamado a las autoridades. Piden una solución urgente. El responsable del consejo comunal anunció el proyecto. Y ahora, dicen, «tiene todo callado». Los vecinos piden transparencia. Quieren saber qué pasó con el generador. Y quieren saber cuándo será reparado. Por consiguiente, exigen que se les dé una respuesta.
El gobierno regional también debe actuar. La salud de los ciudadanos es una prioridad. Y los centros de salud deben estar equipados. Un ambulatorio sin luz no puede funcionar. Y un generador dañado es un problema. El gobierno debe invertir en el mantenimiento. Y debe garantizar un servicio de calidad. La vida de las gente está en riesgo. Y el gobierno tiene la responsabilidad de protegerla.
La crisis de los servicios públicos es un problema generalizado. El agua, la electricidad y la salud están en mal estado. El ambulatorio de Boca de Aroa es un claro ejemplo. Un ejemplo de lo que sucede en el país. La gente necesita soluciones. Y no promesas. Y la situación de la planta eléctrica es una prueba de ello.
¿Considera usted que la falta de servicios públicos funcionales, como la electricidad, en centros de salud es uno de los problemas más graves en Venezuela? ¿Qué se podría hacer para resolverlo? ¡Déjanos tu opinión en los comentarios!

