La posible venta de Monómeros, filial de Pequiven, ha generado un intenso debate. La vicepresidenta Delcy Rodríguez confirmó que se está considerando la venta de la empresa de fertilizantes. La decisión se basa en una «hoja de ruta» que se está revisando con el gobierno de Colombia. Esta operación, sin embargo, debe ser autorizada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros de EE.UU. (OFAC), debido a las sanciones internacionales.
Un activo estratégico en juego
Expertos como el exdiputado José Hernández y el exprocurador José Ignacio Hernández advierten sobre las implicaciones de la venta. Para ellos, Colombia gana al asegurarse una empresa estratégica para su sector agrícola, mientras que Venezuela pierde uno de sus activos más valiosos en el extranjero. El precio de venta que se maneja, entre 190 y 200 millones de dólares, es considerado un «remate». El valor de la empresa, a pesar de los problemas de suministro, se estima en casi mil millones de dólares. El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha enviado una carta a Maduro expresando su oposición a la venta.
La venta de Monómeros se ampara en la Ley Antibloqueo, un instrumento que permite realizar la transacción sin transparencia ni rendición de cuentas. Esto, según los expertos, podría fomentar la corrupción. Aunque el comprador no ha sido revelado, se ha mencionado el interés de empresas como Lion Street y la estatal colombiana Ecopetrol. La precandidata Paloma Valencia ha expresado su rechazo a que Ecopetrol compre la empresa, argumentando que la adquisición pondría en riesgo el patrimonio público.
Un reflejo del colapso económico
La privatización de Monómeros es vista como una consecuencia del colapso del Estado venezolano y su economía. La capacidad productiva de Pequiven, la empresa matriz, ha disminuido drásticamente. Esto ha imposibilitado el suministro de materia prima a su filial en Colombia. La empresa registró utilidades netas en los primeros seis meses de 2025, lo que contrasta con las pérdidas del año anterior. La situación ha generado conflictos políticos internos en el país.
El debate sobre Monómeros subraya la complejidad de la economía venezolana. La posible venta de la empresa es un reflejo de la crisis. La falta de inversión y el deterioro de la infraestructura han afectado a la industria petroquímica. Los expertos señalan que el país debe tomar decisiones estratégicas para proteger sus activos. La venta de Monómeros es un tema central en la agenda política y económica de Venezuela. La negociación con Colombia es un paso clave en el proceso. Fuentes

