La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó sobre el aumento del consumo de cigarrillo electrónico entre adolescentes en América Latina y otras regiones del mundo.
Según el informe, el uso de cigarrillo electrónico ha crecido de forma acelerada en menores de edad, especialmente en países con poca regulación sobre productos de nicotina.
La OMS advierte que estos dispositivos no son inocuos. Contienen sustancias tóxicas que afectan el desarrollo pulmonar y cerebral en etapas tempranas de la vida.
“Los adolescentes están siendo captados por estrategias de marketing agresivas,” señaló el organismo. El diseño atractivo y los sabores dulces aumentan el riesgo de adicción.
El informe también destaca que el cigarrillo electrónico puede actuar como puerta de entrada al tabaquismo convencional. El riesgo de dependencia se multiplica.
En Venezuela, médicos y educadores han expresado preocupación. El acceso a estos productos se ha vuelto común en liceos y espacios públicos sin control efectivo.
La OMS pidió a los gobiernos reforzar las campañas de prevención. También recomendó prohibir la venta a menores y regular la publicidad dirigida a jóvenes.
Expertos en salud pública insisten en que el cigarrillo electrónico no debe presentarse como alternativa segura. Su impacto a largo plazo aún se estudia.
El organismo internacional subraya que la adolescencia es una etapa vulnerable. La exposición temprana a la nicotina puede alterar el desarrollo emocional y cognitivo.
Además, el informe sugiere incluir el tema en los programas escolares. La educación temprana puede reducir el consumo y fomentar decisiones informadas.
La OMS concluye que el cigarrillo electrónico representa un desafío global. La respuesta debe ser coordinada, urgente y centrada en la protección de la infancia.

