En una acción coordinada para golpear el corazón del poder chavista, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, a través de la OFAC, ha impuesto nuevas sanciones financieras contra siete personas del círculo íntimo de la esposa del presidente Nicólás Maduro. El anuncio fue formalizado por el portavoz Tommy Pigott en su cuenta de X, demostrando que Washington no cesa en su ofensiva contra los operadores del régimen.
Las nuevas sanciones apuntan direc tamente a la familia de Carlos Erik Malpica Flores, extesorero nacional y sobrino de la primera dama venezolana. Los sancionados incluyen a sus padres, Eloisa Flores y Carlos Evelio Malpica; su hermana, Iriamni Malpica; su esposa, Damaris Hurtado; y su hija, Erica Patricia Malpica. La medida también alcanza a dos parientes del empresario Ramón Carretero Napolitano, extendiendo el cerco sobre los operadores financieros vinculados al Palacio de Miraflores.
Según el Departamento del Tesoro, estas acciones no son aisladas, sino que responden a una estrategia integral de seguridad nacional para exigir responsabilidad a quienes desestabilizan a países en el hemisferio y benefician estructuras de corrupción dentro del régimen chavista. Los sancionados sufrirán el bloqueo total de sus activos bajo jurisdicción estadounidense y la prohibición de operar con cualquier entidad de ese país.
El portavoz Tommy Pigott enfatizó que Washington no detendrá su política de presión mientras considere que Caracas opera como un centro de actividades ilícitas que pone en riesgo al continente. «Seguiremos exigiendo cuentas a sus cómplices que desestabilizan nuestra región», declaró en X, reafirmando el compromiso estadounidense de confrontar lo que califican como un sistema que ha devastado el tejido económico de Venezuela.

