A través de la red social X, numerosos usuarios denunciaron que comerciantes informales y buhoneros en distintas zonas del país están recibiendo el dólar a tasas que superan los 400 bolívares, muy por encima del valor oficial fijado por el Banco Central de Venezuela (BCV). Las quejas apuntan a que, mientras el tipo de cambio oficial se mantiene en un rango inferior, los vendedores de la economía informal utilizan un cálculo propio que encarece de manera considerable el costo real de los productos en la calle.
En videos y mensajes compartidos en X, los ciudadanos aseguran que algunos buhoneros llegan a trabajar con referencias que oscilan entre 350 y 400 bolívares por dólar, lo que se traduce en precios finales que muchos califican de “abusivos” y desconectados de los ingresos de la mayoría de los venezolanos. De acuerdo con estos testimonios, esta práctica se ha vuelto especialmente visible en corredores comerciales populares como Sabana Grande y otros puntos de alto tránsito, donde proliferan vendedores de ropa, calzado, juguetes, artículos navideños y comida rápida.
Los denunciantes señalan que, además de no respetar la tasa de referencia del BCV, los buhoneros se escudan en el argumento de que sus proveedores también les venden la mercancía con el dólar inflado, lo que en la práctica genera una cadena de sobreprecios que termina golpeando directamente el bolsillo del consumidor. Algunos usuarios advierten que, al pagar en divisas, reciben el vuelto calculado con esa tasa de más de 400 bolívares, lo que consideran una forma de “estafa disfrazada de inflación” en plena temporada de compras.
Ante el malestar creciente, hay quienes recomiendan evitar el comercio informal y recurrir a establecimientos formales que ajustan sus precios a la tasa oficial o, al menos, a referencias más cercanas al mercado bancario o al promedio de las mesas de cambio. Otros usuarios han llamado a utilizar los canales de denuncia de la Sundde y de las autoridades municipales para exigir una fiscalización más estricta sobre la forma en que se calcula el valor del dólar en la calle. Mientras tanto, el fenómeno alimenta la percepción de que el venezolano termina atrapado entre un salario en bolívares devaluados y un circuito comercial que fija sus referencias casi exclusivamente en divisas.

