Rusia comenzó a evacuar a las familias de los diplomáticos en Venezuela, incluidas mujeres y niños, en un movimiento que funcionarios de inteligencia europeos describen como una señal de grave preocupación por la escalada de tensión militar y política alrededor del país. Según esa fuente citada por AP, las evacuaciones arrancaron el viernes y el Ministerio de Exteriores ruso evalúa la situación en Venezuela con un “tono muy sombrío”, mientras ni el Kremlin ni la Casa Blanca han querido comentar oficialmente el operativo.
El dato sale a la luz justo cuando el presidente Donald Trump se prepara para reunirse en Mar-a-Lago con su núcleo duro de seguridad nacional: el secretario de Estado Marco Rubio, el secretario de Defensa Pete Hegseth y el secretario de la Marina John Phelan, en un encuentro anunciado como antesala de un “anuncio importante” sobre una iniciativa de construcción naval, pero que también coincide con la fase más tensa de la campaña de cuatro meses de presión sobre el régimen de Nicolás Maduro. La Guardia Costera de Estados Unidos intensifica al mismo tiempo los operativos para interceptar petroleros en el mar Caribe, pieza clave del cerco contra el petróleo venezolano.
La corresponsal de AP Julie Walker reporta que continúa una persecución en el Caribe entre Estados Unidos y un barco que Washington vincula con el gobierno venezolano, en el marco del bloqueo a los tanqueros sancionados. En paralelo, el canciller venezolano Yván Gil afirmó que sostuvo una conversación telefónica con su homólogo ruso Serguéi Lavrov, quien habría reiterado el apoyo de Moscú frente al bloqueo de Trump y las acciones contra los barcos vinculados a Venezuela.
Gil denunció lo que calificó como “agresiones y flagrantes violaciones al derecho internacional” en el Caribe, enumerando ataques contra embarcaciones, ejecuciones extrajudiciales y actos de piratería atribuidos al gobierno de Estados Unidos. Sin embargo, mientras Caracas exhibe respaldo político ruso en los comunicados, sobre el terreno la imagen es otra: más de 10 vehículos con matrícula diplomática fueron vistos la mañana del lunes frente a la embajada de Rusia en Caracas, y para primeras horas de la tarde todos habían desaparecido del lugar, sin movimiento visible de entrada o salida de personal.
La combinación de reunión de alto nivel en Washington, bloqueo naval creciente y salida discreta de familias diplomáticas rusas alimenta las percepciones de que la crisis entró en una fase de riesgo mayor, donde incluso los principales aliados de Maduro toman medidas para reducir su exposición en caso de un escenario más inestable
