El dólar BCV superó la barrera de los 291 bolívares por dólar y se paga este viernes 26 de diciembre en 291,35 bolívares, mientras que el euro se ubica en 342,93 bolívares, la divisa de mayor valor en el mercado oficial. Este tipo de cambio es el que surge de las mesas de cambio de la banca venezolana y sirve de referencia obligatoria para buena parte de los precios y tarifas formales en el país.
Según la normativa vigente, los comercios en Venezuela que fijan sus precios en dólares están obligados a cobrar usando la tasa oficial dictada por el BCV, y no el paralelo ni una referencia propia. Pese a esto, en los últimos meses se han multiplicado en TikTok y X las quejas de usuarios que denuncian que algunos establecimientos aplican tasas distintas, lo que ha llevado al gobierno a reforzar los controles para exigir el uso del tipo de cambio oficial.
A lo largo de 2025, el dólar BCV ha mostrado una trayectoria claramente alcista. En enero, registró un incremento de 10,5% respecto a los 51,93 bolívares con los que abrió el año; en febrero, la subida fue de 10,8% sobre los 57,97 bolívares de inicio de mes; en marzo, avanzó 8,6% frente a los 64,25 bolívares con los que comenzó; y en abril el salto fue todavía más fuerte, con un aumento de 24,46% sobre los 69,78 bolívares del primer día de ese mes.
Este comportamiento contrasta con el de 2024, cuando el dólar BCV apenas subió 2,67% en los primeros nueve meses, gracias a una rígida política de anclaje cambiario. Sin embargo, desde octubre de 2024, cuando esa política fue sustituida por una estrategia de “ajuste controlado”, el tipo de cambio oficial se disparó 40,66% hasta final de año, abriendo la puerta al ritmo de devaluación que se observa en 2025.
En un recorrido realizado hace algunos meses por El Estímulo, se constató que en varias zonas de Caracas muchos comercios formales habían optado por cobrar a la tasa del euro en lugar del dólar, aprovechando su valor más elevado como referencia. Más recientemente, algunos establecimientos han comenzado a ajustar nuevamente precios en dólares, aunque con revisiones frecuentes para protegerse de la depreciación del bolívar y del deslizamiento constante de la tasa oficial.
Con el dólar BCV en 291,35 bolívares, cualquier servicio, tarifa o trámite anclado al tipo de cambio oficial —como el pasaporte del Saime y otros pagos públicos o privados referenciados al dólar— se encarece automáticamente cuando sube la tasa. Para quienes cobran en bolívares, este movimiento implica una pérdida adicional de poder adquisitivo y una presión directa sobre el costo de la vida, incluso en un contexto donde el discurso oficial habla de “ajuste controlado” del tipo de cambio.

