¡AL PRIMER OLEAJE DE “PETRODÓLARES” EL DÓLAR NEGRO SE APLANA! La llegada de 300 millones de dólares al sistema bancario venezolano ya se traduce en una fuerte baja del dólar paralelo y un respiro momentáneo para la inflación.
El dólar informal ronda ahora los 450 bolívares, cerca de 25% menos que hace una semana, cuando la cotización se disparó tras varias semanas de sequía de divisas en el mercado cambiario.
De acuerdo con consultoras privadas, la caída responde a un aumento súbito de la oferta de dólares que ha empezado a sentirse en bancos y mesas cambiarias, luego de que se confirmara el ingreso de 300 millones de dólares para venta a través de la banca privada.
300 millones para la banca
Fuentes financieras señalan que cuatro grandes bancos privados venezolanos fueron notificados de que recibirán en los próximos días unos 300 millones de dólares provenientes de la venta de crudo venezolano, recursos que se canalizan desde un fideicomiso en Catar administrado con autorización de Estados Unidos.
La presidenta encargada Delcy Rodríguez confirmó que esos primeros recursos se utilizarán vía banca nacional y Banco Central de Venezuela “justamente para estabilizar el mercado cambiario”, priorizando ventas a empresas que necesitan divisas para importar insumos.
Geopolítica: Washington mueve la aguja
El flujo de divisas está directamente ligado al nuevo esquema de venta de petróleo venezolano gestionado por Estados Unidos, que ya concretó operaciones por 500 millones de dólares, de los cuales 300 millones se inyectan de inmediato al mercado cambiario local.
Analistas de Ecoanalítica resaltan que estos recursos, administrados desde el exterior, buscan contener la brecha entre el dólar oficial y el paralelo y evitar que la crisis cambiaria detone otra espiral de hiperinflación, en un contexto donde Washington tiene un rol central en el ritmo de los flujos de caja del país.
Inflación y precios: alivio, no solución
La caída del dólar paralelo ya empieza a reflejarse en cierta moderación de precios en mercados y comercios, tras un 2025 en el que el bolívar se depreció 83% y muchas listas de precios se ajustaban a diario.
Economistas advierten, sin embargo, que esta inyección de 300 millones de dólares es apenas un “primer auxilio” para un mercado hambriento de divisas y que, sin una oferta sostenida y reglas claras, el tipo de cambio podría volver a tensionarse en pocas semanas.
¿Hasta dónde alcanza el efecto?
El economista José Guerra y otros especialistas coinciden en que la reciente baja del paralelo se explica por la creación de oferta real de divisas, pero subrayan que la gran incógnita es cuán sostenible será esta tendencia en un país donde la economía está de facto dolarizada y depende casi por completo de sus ingresos petroleros.
A mediano plazo, el peso geopolítico de Estados Unidos sobre los flujos de petróleo y el acceso de Venezuela a sus propios dólares seguirá marcando el techo y el piso del tipo de cambio, y con ello el ritmo de la inflación y del costo de vida de los venezolanos.