¡LAS ONG LE PONEN “PISO MÍNIMO” A LA TRANSICIÓN! Organizaciones de derechos humanos presentaron 10 medidas mínimas para encauzar una transición democrática real en Venezuela.
Un total de 16 ONG, entre ellas el Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos (Provea) y la oficina en Washington WOLA, difundieron un decálogo de exigencias prioritarias dirigido a las nuevas autoridades venezolanas.
El objetivo es fijar un marco básico que permita pasar de la coyuntura actual a una transición democrática genuina y creíble, centrada en las víctimas de violaciones de derechos humanos y en la reconstrucción institucional del país.
Las 10 medidas mínimas
Libertad plena, incondicional e inmediata de todas las personas privadas de libertad por razones políticas, nacionales o extranjeras, y cese de detenciones arbitrarias y desapariciones forzadas.
Derogación de normas y decretos de excepción que restringen derechos fundamentales, así como desarme y desmantelamiento de grupos armados y aparatos de represión ilegítimos que intimidan a la población civil.
Reconocimiento y garantías para el funcionamiento de las organizaciones de la sociedad civil, ONG humanitarias y defensoras de derechos humanos, frente a intentos de criminalización y cierre.
Acceso pleno, seguro e independiente a todo el territorio venezolano para los mecanismos internacionales de protección, incluyendo ONU, CIDH y la Misión Internacional de Determinación de los Hechos.
Cooperación plena con la respuesta humanitaria coordinada por Naciones Unidas, asegurando que la ayuda llegue sin discriminación y con transparencia a las poblaciones más vulnerables.
Garantías legales y administrativas para que los recursos públicos se destinen a atender la emergencia humanitaria, con mecanismos de rendición de cuentas y sin opacidad ni uso político de la ayuda.
Acciones concretas de todos los poderes públicos en respaldo a la libertad de prensa, la pluralidad política y la protección de periodistas, activistas y opositores.
Ruta clara de reinstitucionalización de todos los poderes (electoral, judicial, ciudadano, defensa y seguridad), respetando la Constitución y abriendo espacios de participación a la sociedad civil.
Reforma del sistema de justicia y creación de mecanismos independientes para preservar evidencias de violaciones de derechos humanos y avanzar hacia una justicia transicional con verdad, memoria y reparación.
Compromisos verificables para garantizar el derecho al disenso, a la protesta pacífica y a la participación ciudadana, como base de una democracia estable y de una reconciliación que no signifique impunidad.
Un mensaje a la transición y al mundo
Las ONG enfatizan que este decálogo no es un programa máximo, sino un mínimo democrático que debería ser asumido por quienes conduzcan la transición y por la comunidad internacional que acompaña el proceso venezolano.
Alertan además que sin avances medibles en estas 10 medidas, cualquier narrativa de “normalización” política corre el riesgo de ser simplemente cosmética, mientras persisten la represión, la crisis humanitaria y la desconfianza ciudadana.