El periodista y activista comunitario Carlos Julio Rojas, excarcelado el pasado 14 de enero tras pasar casi dos años detenido en El Helicoide, rompió el silencio para pedir la libertad de todos los presos políticos en el país. En un mensaje difundido en redes sociales, afirmó que “no puede guardar silencio porque aún quedan centenares de presos políticos” y subrayó especialmente el caso de tres defensores de derechos humanos: Javier Tarazona, Kennedy Tejeda y su abogado Eduardo Torres, todos todavía privados de libertad.
Rojas recordó que fue detenido en abril de 2024 y acusado por el fiscal general Tarek William Saab de delitos como terrorismo, conspiración, asociación para delinquir, instigación y hasta magnicidio en grado de tentativa, cargos que organizaciones de derechos humanos han calificado como parte de un patrón de persecución política. Tras su excarcelación, visitó el monumento a las víctimas de la represión en La Candelaria, en el centro de Caracas, desde donde reiteró que sin libertad para todos los presos políticos no puede hablarse de verdadera democracia en Venezuela.
“El país necesita la **libertad de todos los presos políticos, reconciliación y democracia”, insistió el comunicador, agradeciendo al gremio periodístico, a ONG y a los vecinos de Caracas que alzaron la voz por su caso y el de otros reporteros encarcelados en los últimos años. Sus declaraciones chocan con el discurso oficial, que sostiene que en Venezuela “no hay presos políticos”, sino personas encarceladas por la comisión de “hechos punibles”, pese a que ONG como Foro Penal mantienen el registro de 777 detenidos por motivos políticos.

