La Asociación de Periodistas Venezolanos en España, Venezuelan Press, recibió “con esperanza” el anuncio del proyecto de Ley de Amnistía en Venezuela, pero le puso un asterisco grande: sin garantías para la prensa, no hay reconciliación posible. En un comunicado, el gremio pidió que la iniciativa impulsada por Delcy Rodríguez incluya de forma expresa a periodistas, comunicadores sociales y trabajadores de los medios perseguidos por ejercer su trabajo informativo.
Amnistía sí, pero también para los periodistas
Venezuelan Press reclama que la ley contemple claramente la anulación de procesos penales, medidas cautelares y antecedentes derivados de causas abiertas contra periodistas y trabajadores de prensa, tanto dentro como fuera del país. Se refiere a reporteros detenidos, procesados, sujetos a prohibiciones de salida, restricciones arbitrarias o empujados al exilio por hacer su trabajo.
La organización insiste en que la amnistía debe ir acompañada de condiciones de seguridad, libertad y respeto pleno de los derechos fundamentales, de modo que quienes sean liberados o regresen a Venezuela no vuelvan a ser blanco de detenciones arbitrarias, amenazas, hostigamiento judicial o censura. En otras palabras, que no se trate de una puerta giratoria donde se perdonan causas viejas mientras se fabrican expedientes nuevos.
“Sin periodismo no hay democracia”
En el corazón del comunicado, Venezuelan Press deja una frase que resume su posición: “Sin periodismo no hay democracia”. Por eso, exige un marco de garantías legales e institucionales que permita el libre ejercicio del periodismo, empezando por el cese de leyes, prácticas y mecanismos usados en los últimos años para criminalizar la labor informativa.
El gremio reclama que se desmonten normas y estructuras que sirvieron para castigar la crítica: figuras penales ambiguas, leyes contra el “odio”, regulaciones que habilitan cierres de medios, bloqueos y presiones sobre periodistas. Solo así, sostienen, una ley de amnistía podría contribuir a reconstruir un ecosistema informativo plural y no convertirse en maquillaje legal sobre un sistema que sigue castigando la libertad de expresión.
Participación de la prensa en la ley
Venezuelan Press no se limita a pedir beneficios, también exige asiento en la mesa. El comunicado exhorta a que organizaciones de periodistas, asociaciones de prensa, medios independientes, sociedad civil y víctimas directas de persecución participen en la redacción, aplicación y seguimiento de la Ley de Amnistía.
Esa participación, aclaran, debe incluir tanto a actores dentro del país como a los exiliados, que han sufrido cierres de medios, decomiso de equipos y criminalización de la cobertura. Además, piden el acompañamiento de la Unión Europea y de la comunidad internacional para garantizar que los procedimientos se cumplan y que las promesas de la ley no se queden en papel mojado.
Delcy ofrece reparar “heridas”, la prensa responde con cautela
El anuncio de Delcy Rodríguez plantea una amnistía general para presos políticos desde 1999 hasta hoy, con la promesa de “reparar las heridas” de la confrontación política y reencauzar la justicia y la convivencia. La propuesta excluye delitos como homicidio, narcotráfico y violaciones de derechos humanos, y pide “máxima colaboración” de la Asamblea Nacional para su aprobación rápida.
Venezuelan Press, sin embargo, advierte que “una amnistía, por sí sola, no equivale a libertad de prensa”, y que el verdadero examen estará en cómo cambian (o no) las prácticas cotidianas contra periodistas y medios. La asociación se declara dispuesta a acompañar cualquier iniciativa orientada a la defensa de la libertad de prensa y a la construcción de un entorno informativo libre, plural y democrático, pero pone sobre la mesa algo que el chavismo prefiere no oír: sin prensa libre, no hay democracia que aguante el titular.

