Fuentes de inteligencia citadas por medios venezolanos y colombianos aseguran que el empresario Raúl Gorrín, dueño del canal Globovisión y uno de los financistas históricos del chavismo, habría sido detenido en Venezuela en las últimas horas en el marco de un operativo del Sebin coordinado con agencias de Estados Unidos. La versión, atribuida inicialmente a un reporte de Caracol Radio, indica que la captura se produjo en Caracas y que su nombre figura junto al de Álex Saab dentro de un paquete de objetivos que Washington habría puesto sobre la mesa en la fase actual de la transición venezolana.
Un fugitivo clave para la justicia de EE UU
Gorrín no es un empresario cualquiera en el radar internacional. En 2018, una corte federal en Florida lo acusó formalmente de participar en un esquema de fraude cambiario de más de 1.000 millones de dólares, basado en el acceso privilegiado a dólares preferenciales a través de la extinta Comisión de Administración de Divisas (Cadivi), usando redes de testaferros y funcionarios de alto nivel. Además, está imputado por conspiración para violar la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (FCPA), conspiración para lavado de dinero y nueve cargos adicionales de lavado, y figura desde hace años en las listas de sancionados por la OFAC como parte de “una red de corrupción cambiaria” ligada al gobierno venezolano.
¿Qué dicen sobre su arresto?
Según la nota de 2001 y otros portales que recogen la versión de Caracol, tanto Raúl Gorrín como Álex Saab habrían sido aprehendidos por el Sebin y se encontrarían bajo custodia de organismos de seguridad venezolanos, en un contexto de negociaciones con Washington que incluyen posibles extradiciones o entregas controladas. Las fuentes hablan de un “operativo conjunto” o, al menos, de una coordinación estrecha con agencias estadounidenses, dada la relevancia de Gorrín para la justicia de EE UU, donde es considerado uno de los arquitectos del desfalco al sistema cambiario venezolano.
Lo que todavía no está confirmado
Pese al volumen de rumores, hasta el momento no existe un comunicado oficial del FBI, del Departamento de Justicia ni del propio gobierno venezolano que confirme de manera directa la detención, el lugar preciso, la fecha exacta o el estatus procesal de Raúl Gorrín. Tampoco hay información pública sobre si se habría iniciado un procedimiento de extradición o si su arresto forma parte de un paquete más amplio de acuerdos judiciales y políticos vinculados a la transición post‑Maduro.
Por ello, la información debe manejarse, por ahora, como una versión basada en fuentes de inteligencia y reportes de prensa, en la que se señala que Gorrín habría sido capturado en Venezuela dentro de un contexto en el que Washington busca cerrar el círculo sobre varios de los operadores financieros más emblemáticos del chavismo.

