¡“OPERACIÓN TUN TÚN” EN CARACAS!: EL GOLPE QUE PUSO CONTRA LA PARED A LOS DOS GRANDES OPERADORES FINANCIEROS DEL CHAVISMO

En la madrugada del 4 de febrero de 2026, lo que distintas fuentes describen como una “operación tun tún” del Sebin, con coordinación del FBI, habría terminado con la captura en Caracas de los empresarios Álex Saab y Raúl Gorrín, dos de los nombres más pesados en la estructura financiera del chavismo. Aunque al cierre de esta nota no hay parte oficial detallado ni del gobierno venezolano ni de las autoridades estadounidenses, la versión ha sido confirmada a medios como Caracol Radio y Reuters por fuentes de inteligencia y de seguridad de EE UU, mientras el entorno de Saab intenta desmentirla.

La madrugada del operativo: “2:30 a. m., Sebin en la puerta”

Según las primeras reconstrucciones, la operación se habría ejecutado alrededor de las 2:30 de la madrugada en puntos de Caracas, con comisiones del Sebin desplegadas para localizar y poner bajo custodia a Álex Saab —hasta hace semanas ministro de Industrias y Producción Nacional— y al empresario Raúl Belisario Gorrín, dueño de Globovisión.

Caracol Radio reportó en primicia que Saab fue capturado en Venezuela para su posible extradición a Estados Unidos, en una acción “conjunta entre autoridades venezolanas y el FBI”, y que en el mismo operativo también fue aprehendido Gorrín, igualmente requerido por la justicia estadounidense. Medios como El Estímulo2001 y portales regionales replicaron la información citando fuentes de inteligencia y judiciales colombianas y estadounidenses, que hablan de ambos bajo custodia del Sebin mientras se discuten los términos de su entrega.

Saab: del canje con Washington a una nueva captura

El caso de Álex Saab tiene una carga simbólica y política enorme. El empresario colombiano, señalado durante años como testaferro de Nicolás Maduro y cerebro de tramas como los CLAP, fue detenido en Cabo Verde en 2020, extraditado a EE UU y acusado de conspiración para lavado de dinero, hasta que en diciembre de 2023 recuperó la libertad como parte de un canje de prisioneros entre Washington y el régimen venezolano.

Tras su regreso, el chavismo lo convirtió en “diplomático reivindicado” y luego en ministro, dándole silla directa en el alto gobierno. Pero el giro de 2026 —captura de Maduro, transición tutelada por Donald Trump y Marco Rubio y reordenamiento de alianzas— cambió por completo el tablero.

Caracol Radio asegura que fuentes de inteligencia de EE UU le confirmaron que Saab fue capturado en Caracas en la madrugada del 4 de febrero y que “se espera que, con 54 años, sea extraditado a Estados Unidos en los próximos días”. Reuters, según reseña El Estímulo, también citó a un funcionario de seguridad estadounidense que dio por confirmada la detención y un plan de extradición.

No obstante, el abogado de Saab, Luigi Giuliano, declaró al diario colombiano El Espectador que todo es “fake”: aseguró que estuvo con él “esa mañana” en Caracas y que pensaba volver a verlo en la tarde. Voceros progobierno vinculados al portal Venezuela News también intentaron desmentir la versión. El resultado, de momento, es un choque frontal entre fuentes de inteligencia y de seguridad que dan la captura por hecha y un círculo cercano que insiste en que sigue libre.

Gorrín: el otro “pez gordo” que habría caído con Saab

En el mismo paquete aparece Raúl Belisario Gorrín, abogado, multimillonario, dueño de Globovisión y uno de los grandes beneficiarios de los esquemas de fraude cambiario en la era de Cadivi y el control de cambio.

Gorrín está acusado en Estados Unidos desde 2018 por participar en una trama que habría drenado más de 1.000 millones de dólares a través de operaciones preferenciales, usando a funcionarios de alto rango como engranaje del negocio. En Florida enfrenta cargos de conspiración para violar la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (FCPA)conspiración para lavado de dinero y nueve cargos adicionales de lavado, y está sancionado por OFAC como parte de una red de corrupción cambiaria vinculada directamente al chavismo.

Caracol Radio y medios venezolanos que citan sus reportes sostienen que Gorrín fue capturado junto a Saab y que ambos quedaron “en poder del Sebin mientras se discute su extradición hacia Estados Unidos”. A diferencia de Saab, Gorrín no ocupaba un cargo público al momento del operativo, pero seguía figurando como un actor clave en el entramado económico y mediático del chavismo.

Operación bajo el paraguas Washington–Delcy

Según las notas de prensa que han reconstruido el contexto, las detenciones de Saab y Gorrín responden a una solicitud directa de Washington a la presidenta encargada Delcy Rodríguez, como parte del “paquete de gestos” que la Casa Blanca exige a Caracas en esta fase de transición.

En las conversaciones de Rodríguez con Trump y Rubio —ya admitidas públicamente por ambas partes—, Estados Unidos habría puesto en la lista a operadores financieros y estructuras de corrupción asociados al viejo círculo de Maduro como condición para mantener licencias petroleras, flexibilización de sanciones y apoyo al plan de estabilización económica. En ese tablero, la caída de Saab y Gorrín luce coherente con la narrativa de desmontar al menos una parte de la red de testaferros que sostuvo financieramente al régimen.

Lo que está claro y lo que sigue en duda

Hechos con mayor respaldo hasta ahora:

  • Hay múltiples medios (Caracol, El Estímulo, 2001, portales regionales) que, citando fuentes de inteligencia y a un funcionario de seguridad de EE UU, dan por detenidos a Saab y Gorrín en Caracas en la madrugada del 4 de febrero.
  • Saab y Gorrín son fugitivos para la justicia estadounidense y están en la mira por corrupción y lavado de dinero desde hace años.
  • En el caso de Saab, se habla ya de un plan de extradición “en los próximos días” hacia tribunales norteamericanos.

Lo que sigue en terreno gris:

  • No se ha publicado una orden formal de captura ni un parte oficial detallado del Sebin, la Fiscalía venezolana, el FBI o el Departamento de Justicia que describa lugar exacto, cargos, sitio de reclusión y cronograma procesal de ambos.
  • El entorno de Saab insiste en que está libre en Caracas, lo que mantiene el caso en condición de información en desarrollo.

Mientras tanto, la lectura política es clara: si la “Operación tun tún” se confirma en todos sus extremos, el chavismo estaría entregando —al menos parcialmente— a dos de sus símbolos de riqueza y poder en la sombra, en una jugada que combina presión de Washington, necesidad de sobrevivir a la transición y voluntad de mostrar que algunos de los rostros más tóxicos del viejo modelo ya no tendrán cobijo en la nueva etapa.

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