Venezuela se mantuvo por segundo año consecutivo como el tercer país más corrupto del planeta, según el Índice de Percepción de la Corrupción 2025 de Transparencia Internacional (TI), que volvió a otorgarle 10 puntos sobre 100 y la posición 180 de 182 países evaluados, solo por encima de Somalia y Sudán del Sur. El país repite así en el podio mundial de la corrupción, mientras en el discurso oficial se insiste en que la nación “se recupera” y se abre a una nueva etapa económica.
El estudio recuerda que la escala del índice va de 0 (corrupción extrema) a 100 (muy baja corrupción) y que la puntuación venezolana está muy por debajo del promedio global y regional de alrededor de 42 puntos, e incluso por debajo del promedio de los países catalogados como “no democráticos”, que ronda los 32. TI ubica a Venezuela en el grupo de Estados con corrupción “sistémica” en todos los niveles del sector público, asociada a captura del Estado, clientelismo arraigado y debilitamiento de todas las instituciones de control.
El informe destaca que la puntuación nacional se ha mantenido en el fondo del ranking durante más de una década, con descensos acumulados desde 2016, en paralelo al deterioro democrático y a las restricciones al trabajo de ONG y medios independientes, que dificultan el combate y la denuncia de la corrupción. Entre tanto, a escala global, el índice es liderado por países como Dinamarca, Finlandia y Singapur, mientras que en América Latina los mejores resultados corresponden a Uruguay, Chile y Costa Rica, todos muy lejos del desempeño venezolano.

