¡“ARRESTAN AL CEREBRO DE LA RECUPERACIÓN PETROLERA”… PERO A LAS PRESIONES DE WASHINGTON SÍ LAS ESCUCHAN! LIBERAN TRAS CUATRO DÍAS AL ASESOR ESTADOUNIDENSE EVANAN ROMERO

El asesor petrolero Evanan Romero, de 86 años, exdirector de Pdvsa y con nacionalidad estadounidense, fue liberado este martes tras permanecer cuatro días retenido por las autoridades venezolanas, en un caso que encendió las alarmas diplomáticas de Washington en plena puja por el futuro del negocio petrolero en el país. El experto, radicado en Houston y considerado una pieza técnica clave para los planes de reactivación de la industria, había sido detenido el pasado viernes en Maracaibo, estado Zulia, cuando se disponía a viajar a Caracas para sostener reuniones con petroleras internacionales como Repsol.

Versiones de medios y fuentes conocedoras del caso coinciden en que Romero no fue recluido en una cárcel común, sino que se mantuvo bajo una figura de “retención preventiva” derivada de una denuncia en su contra, cuyo contenido no ha sido detallado. De acuerdo con EFE, las fuentes insisten en que “no estuvo preso”, sino retenido mientras se verificaba esa querella, aunque el propio consultor declaró a otros medios que la orden apareció de manera sorpresiva en el sistema cuando intentaba abordar su vuelo. Debido a su edad y a consideraciones médicas, fue trasladado rápidamente a una clínica privada de Maracaibo, donde permaneció bajo custodia hasta que se concretó su liberación.

La detención generó preocupación inmediata en Estados Unidos, tanto por la ciudadanía de Romero como por su rol en el diseño de propuestas para reimpulsar la producción venezolana y canalizar inversiones de corporaciones extranjeras. Un portavoz del Departamento de Estado confirmó que Washington estaba “al tanto de la detención de un ciudadano estadounidense en Maracaibo”, aunque evitó dar mayores detalles por motivos de privacidad y se limitó a recalcar que la administración de Donald Trump no tiene “mayor prioridad que la seguridad de los ciudadanos estadounidenses”. Paralelamente, se produjeron contactos de alto nivel con el gobierno de Delcy Rodríguez, en el marco de la visita a Caracas del secretario de Energía de EE UU, Chris Wright, encuentro donde el tema Romero habría estado sobre la mesa.

Romero no es un asesor cualquiera. Fue viceministro de Energía y Minas y director de Pdvsa, además de consultor de petroleras extranjeras, y mantiene vínculos técnicos con la oposición democrática, incluida la líder María Corina Machado. Su conocimiento de los yacimientos del Lago de Maracaibo y de la estructura de la industria venezolana lo han convertido en una figura codiciada para compañías que buscan aprovechar la flexibilización parcial de sanciones y las nuevas licencias otorgadas por Washington para operar en Venezuela. De hecho, reportes internacionales lo ubican como interlocutor en discusiones sobre compensación de activos expropiados y apertura de nuevos bloques a firmas como ExxonConocoPhillipsBPEniRepsol y Shell.

La liberación del consultor se produce en medio de un frágil intento del gobierno de Rodríguez por convencer a los inversores de que Venezuela es un destino relativamente seguro para el capital, al tiempo que organismos como Human Rights Watch y ONG locales insisten en que el país sigue sin un sistema judicial independiente creíble. Para observadores externos, el caso Romero ilustra el riesgo político y jurídico que aún enfrentan tanto actores locales como extranjeros, incluso en la nueva etapa abierta tras la captura de Nicolás Maduro. Aunque el desenlace fue la liberación tras cuatro días, el mensaje subyacente es que las viejas prácticas de detenciones súbitas, causas poco transparentes y uso del sistema penal como herramienta de presión siguen muy presentes en la Venezuela actual.

Related Post