Un avión de transporte LM‑100J Hércules, operado por la empresa estadounidense Pallas Aviation y señalado en distintos reportes como vinculado a la CIA, realizó una breve parada en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, en el área de Rampa 4, reforzando la percepción de un flujo constante de vuelos logísticos de Estados Unidos hacia Venezuela. De acuerdo con imágenes y datos de rastreo compartidos en redes sociales y por portales especializados, la aeronave llegó procedente del aeropuerto Luis Muñoz Marín de San Juan, Puerto Rico, completó una escala de corta duración y luego abandonó el país sin información pública sobre su carga ni sobre la delegación que viajaba a bordo.

La Patilla y otras plataformas recuerdan que no se trata de un hecho aislado: aviones del mismo modelo y operadora ya habían aterrizado en Maiquetía en enero, también en Rampa 4, coincidiendo con la presencia de altos funcionarios estadounidenses en Caracas. En una de esas visitas anteriores, un Hércules similar —con matrícula N96MG— fue detectado justo cuando una delegación del Departamento de Estado y el propio director de la CIA sostuvieron reuniones reservadas con autoridades venezolanas, en el marco de la reapertura de la embajada de Estados Unidos en el país.

El LM‑100J es la versión civil del icónico C‑130J Super Hércules, diseñado para transporte de carga, equipos y personal en misiones de alta flexibilidad, lo que lo convierte en una herramienta ideal para operaciones logísticas sensibles. Reportes de defensa y de la prensa internacional apuntan a que Pallas Aviation ha prestado servicios recurrentes al gobierno estadounidense en misiones asociadas a la CIA y al Pentágono, incluyendo vuelos de apoyo en escenarios diplomáticos delicados o de seguridad nacional.

En el caso venezolano, estas escalas se producen en un contexto de relanzamiento de relaciones bilaterales, marcado por la captura de Nicolás Maduro en una operación militar y por la posterior presencia de delegaciones de alto nivel que negocian desde la reapertura plena de la embajada hasta los términos del nuevo esquema petrolero y de seguridad. Fuentes consultadas por medios internacionales han señalado que estos vuelos se utilizan para trasladar equipos de comunicaciones, personal de seguridad, logística para la misión diplomática y posiblemente material clasificado, aunque no existe confirmación oficial sobre el contenido de cada operación.

Las imágenes del Hércules rodando y despegando en Maiquetía se han viralizado en redes, donde usuarios lo describen como un símbolo visible de la presencia activa de Washington en la transición venezolana. La combinación de vuelos discretos, reuniones reservadas y acuerdos energéticos de gran escala refuerza la lectura de que el país está recibiendo no solo delegaciones políticas, sino también una intensa infraestructura logística asociada al rol de Estados Unidos como actor central en la nueva etapa.

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