Un dron de vigilancia MQ‑4C Triton de la Armada de Estados Unidos cumplió en la madrugada de este martes su quinta misión de patrullaje en las cercanías del territorio venezolano, consolidando un esquema de monitoreo permanente sobre el país caribeño tras la operación militar que terminó con la captura de Nicolás Maduro. De acuerdo con los registros de la plataforma FlightRadar24, la aeronave no tripulada realizó un extenso recorrido sobre el mar Caribe, desplazándose al norte de la península de Paraguaná, en el estado Falcón, y luego en dirección al norte de la península de Paria, en el estado Sucre.

Durante la operación, el MQ‑4C Triton se camufló digitalmente como si fuera un patrullero marítimo P‑8A Poseidon, una técnica ya observada en incursiones anteriores para disimular su verdadera naturaleza en los radares de seguimiento público. Buena parte de su trayectoria se desarrolló dentro de la Zona de Información de Vuelo (FIR) de Maiquetía, correspondiente al estado La Guaira, lo que indica que el aparato operó muy cerca del espacio aéreo controlado por Venezuela, aunque sin ingresar en territorio soberano. La misión tuvo una duración aproximada de ocho horas, tras aparecer en los radares alrededor de las 11:24 de la noche (hora local), lo que pone en evidencia la capacidad de vigilancia de larga duración de este sistema.

El dron MQ‑4C Triton forma parte de la nueva generación de plataformas de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR) de la Armada estadounidense, capaz de volar por más de 24 horas a gran altitud y cubrir amplias áreas marítimas gracias a su radar multifunción y sensores de largo alcance. Este tipo de aeronave suele operar en conjunto con el avión P‑8A Poseidon para tareas de reconocimiento, seguimiento de buques, tráfico aéreo y posibles movimientos militares en zonas estratégicas. En el caso venezolano, analistas de defensa han vinculado estas misiones con el monitoreo de activos de la Armada Bolivariana, rutas de narcotráfico y presencia de aliados como Rusia o Irán en el área del Caribe.

Según reseñas de medios especializados y reportes previos, esta quinta misión se inscribe en la continuidad de la llamada “Operación Resolución Absoluta”, el despliegue militar que derivó en la captura de Maduro a comienzos de enero por orden del presidente estadounidense Donald Trump. Desde entonces, Estados Unidos ha reforzado su presencia aérea y naval bajo la “Operación Lanza del Sur”, una arquitectura de seguridad que combina buques, aviones tripulados y drones de alta autonomía para mantener una vigilancia constante sobre el litoral venezolano y las rutas del Caribe. La identificación recurrente del Triton con el indicativo “BLKCAT6” en las plataformas de rastreo se ha convertido en una especie de “firma” de estas operaciones cerca de Venezuela.

El vuelo de este martes no es un hecho aislado: desde finales de 2025 y especialmente durante 2026 se han registrado múltiples incursiones de vigilancia del MQ‑4C Triton en el Caribe norte de Venezuela, volando a unos 15.000 metros de altura y trazando patrones típicos de barrido o “lawnmower” sobre zonas marítimas clave. Si bien Washington no ha ofrecido explicaciones públicas detalladas sobre los objetivos concretos de cada misión, la combinación de duración, altitud y recorrido refuerza la lectura de un seguimiento sistemático del escenario venezolano en un momento de alta sensibilidad política y militar para la región.

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