¡“CONSENSO” SIN URNAS, ESTABILIDAD SIN DEMOCRACIA! LA NUEVA TRAMPA POLÍTICA QUE AMENAZA A VENEZUELA

El texto advierte que se está instalando en Venezuela una idea peligrosa: que primero hay que “estabilizar” el país y solo después pensar en democracia, lo que en la práctica convierte la estabilidad en un fin en sí mismo y relega las elecciones libres a una promesa indefinida. Bajo ese marco, se aceptarían arreglos donde se preserva buena parte del aparato del régimen, se negocian amnistías amplias y se pide “paciencia” a la ciudadanía a cambio de orden y algo de crecimiento económico.

El artículo describe cómo ese modelo pasa por una “estabilización sin legitimidad”: se mantiene el control institucional, se reduce el conflicto visible y puede incluso haber mejora económica, pero sin que la gente elija realmente a sus gobernantes ni exista alternancia real. A través del discurso oficial y de una narrativa repetida por actores internos y externos, se presenta una falsa dicotomía entre orden y caos, donde quien protesta o reclama derechos es acusado de sabotear la recuperación.

También se denuncia un uso disciplinario del lenguaje: palabras como “paz”, “respeto” o “consenso” se vacían de contenido democrático y se usan para exigir obediencia, mientras se normaliza la idea de que cuestionar al nuevo arreglo político es “irresponsable”. En esa lógica, la política no desaparece, sino que queda suspendida: el conflicto legitimo se deslegitima, los derechos se vuelven concesiones y el contrato social se transforma en un pacto de disciplina.

El análisis conecta este patrón venezolano con otras transiciones tuteladas desde afuera, donde se prioriza la “estabilidad” para tranquilizar mercados y actores internacionales, aun a costa de aplazar reformas democráticas profundas. El riesgo, concluye, es terminar atrapados en un orden de alto control y baja legitimidad, que puede funcionar por un tiempo, pero que si no abre paso a una verdadera transición democrática, está condenado a nuevas crisis más adelante.

Related Post