El islote donde funciona la Posada Isla Piscina & Boutique, en el Parque Nacional Mochima (estado Sucre), está clasificado en el Plan de Ordenamiento como Zona de Recuperación Natural, es decir, un espacio que debía ser restaurado o demolido, no ocupado de nuevo con infraestructura privada. A pesar de ese régimen especial de protección, la investigación de Armando.info muestra cómo allí se consolidó desde 2021 una posada de lujo con marca comercial, servicios “eco friendly”, muelle y estructura nueva, sobre una antigua casona que, según expertos, debía desmontarse y no convertirse en hotel.
El reportaje detalla presuntas irregularidades en la ocupación del islote: cuestionamientos sobre permisos ambientales, uso de un espacio marino altamente sensible —con arrecifes y formaciones coralinas— y ausencia de información clara sobre quiénes son realmente los propietarios del negocio. De acuerdo con el PORU de Mochima, en una Zona de Recuperación Natural no se trata de “tumbar una casa para levantar otra mejor”, sino de revertir el impacto y devolver el área a su condición natural, algo que ocurrió exactamente al revés con Isla Piscina.
La serie #ArmandoHistorias2022 pone este caso como ejemplo de cómo el discurso de “turismo sostenible” y “eco friendly” se usa para blanquear emprendimientos de alta gama en áreas legalmente protegidas, mientras comunidades vecinas viven con servicios precarios y sin acceso a esos mismos espacios. El contraste entre la opacidad sobre la inversión, el nivel de lujo ofrecido a una clientela de alto poder adquisitivo y la fragilidad del ecosistema marino hace de Isla Piscina un símbolo de la llamada “Venezuela premium” que avanza incluso dentro de los parques nacionales.

