El dirigente opositor Juan Pablo Guanipa, exvicepresidente de la Asamblea Nacional y figura clave de Primero Justicia, recuperó la libertad plena en la madrugada de este viernes, luego de que funcionarios del régimen acudieran a su residencia en Maracaibo para retirarle el grillete electrónico que llevaba en su tobillo desde hacía más de una semana. La medida se conoció horas después de que el Parlamento aprobara la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática y la Paz, presentada por el gobierno de Delcy Rodríguez como un instrumento para excarcelar presos políticos y “cerrar el ciclo de persecución” en Venezuela.
Guanipa confirmó la noticia a través de la red social X, donde escribió que, tras “10 meses en la clandestinidad y casi nueve meses de injusto encarcelamiento”, se encontraba por fin en “libertad plena”. El dirigente aprovechó el mensaje para subrayar que no se trata solo de su caso y exigió la liberación inmediata de todos los presos políticos, civiles y militares, insistiendo en que la lucha continúa hasta que “Venezuela vuelva a ser libre”.
Su caso se había convertido en símbolo de las medidas de coerción escalonadas usadas por el régimen. Tras pasar meses en la clandestinidad, Guanipa fue detenido en mayo de 2025 y estuvo privado de libertad hasta ser excarcelado a comienzos de febrero de 2026. Pocas horas después de conceder declaraciones a la prensa y llamar a una reconciliación “con verdad y justicia”, fue recapturado por hombres no identificados que interceptaron el vehículo en el que se desplazaba, y luego enviado a arresto domiciliario en Maracaibo.
Durante ese arresto en casa, al dirigente se le colocó un grillete electrónico, se mantuvo presencia policial constante en las afueras de la vivienda y se le impusieron restricciones adicionales, como la prohibición de dar declaraciones a medios y de usar redes sociales, según denunció su hijo Ramón Guanipa y documentó la organización Arcadia Foundation. “Mi papá sigue injustamente preso, porque casa por cárcel sigue siendo prisión”, había reclamado entonces su familia, al señalar que el opositor tenía “todavía menos libertades” que antes.
Con la aprobación de la Ley de Amnistía y la retirada del grillete electrónico, el estatus jurídico de Juan Pablo Guanipa cambia a una libertad plena formal, aunque todavía queda por ver cómo se procesarán sus causas y las del resto de perseguidos políticos bajo la nueva normativa. En su mensaje público, el dirigente dejó claro que ve la amnistía como un paso, pero también como un documento que intenta “chantajear a muchos venezolanos”, por lo que llamó a mantener el foco en la democratización real del país y en el desmantelamiento del aparato de persecución

