¡“CLASIFICARON EN LOS PENALES… Y AHORA QUEDARON FUERA POR LOS PENALES”! DEPORTIVO TÁCHIRA SE DESPIDE DE LA LIBERTADORES ANTE EL TOLIMA

El Deportivo Táchira dijo adiós a la Copa Libertadores 2026 de la forma más dolorosa posible: después de forzar la serie desde el punto penal en el último suspiro ante Deportes Tolima, terminó eliminado sin poder marcar ni un solo gol en la tanda desde los doce pasos, cayendo 3-0 en la definición en el estadio Manuel Murillo Toro. El “Carrusel Aurinegro”, que venía de dejar en el camino a The Strongest también por penales en la fase anterior, vio cómo esta vez la lotería desde el manchón blanco se convertía en su sentencia tempranera de eliminación en la segunda fase preliminar del torneo continental.

El conjunto dirigido por el uruguayo Álvaro “Chino” Recoba llegó a Ibagué obligado a remontar el 0-1 sufrido en Pueblo Nuevo en el partido de ida, resultado que había dejado la serie cuesta arriba pero abierta. El duelo de vuelta fue áspero, trabado y con muy pocas ocasiones claras para los venezolanos, que durante buena parte del encuentro apenas inquietaron el arco del Tolima, más concentrado en administrar la ventaja y cerrar espacios que en arriesgar por un marcador más amplio.

Cuando el cronómetro ya corría en tiempo de descuento y el Táchira parecía condenado a una eliminación silenciosa, apareció el momento de esperanza: una acción dentro del área colombiana terminó en penalti para la visita, luego de una mano señalada por el árbitro en los minutos finales. Al 92-94, el venezolano Luis “Cariaco” González tomó el balón, ejecutó con frialdad y marcó el 0-1 que igualaba el global, obligando a la definición desde los doce pasos y desatando la ilusión en la hinchada aurinegra, que veía posible repetir la gesta lograda días atrás ante The Strongest.

Sin embargo, la historia no se repitió. Lo que había sido virtud en la fase anterior se convirtió en pesadilla en Ibagué. En la tanda de penales, la puntería abandonó por completo a Táchira: el conjunto venezolano falló sus tres ejecuciones, con un disparo atajado por el portero y dos remates desviados, mientras que el Tolima mostró una efectividad perfecta. Los colombianos anotaron sus tres primeros cobros, ejecutados por Edwar LópezLuis Sandoval y Sebastián Guzmán, este último con un potente remate al ángulo que sentenció el 3-0 definitivo sin necesidad de completar la serie.

El contraste con la ronda previa no puede ser mayor. Apenas unas semanas antes, el Deportivo Táchira había celebrado su clasificación a esta segunda fase tras eliminar a The Strongest de Bolivia, precisamente en una dramática definición por penales en Pueblo Nuevo, donde marcó 5-3 desde los doce pasos tras un global 2-2. Entonces, el equipo venezolano mostró temple y eficacia desde el punto blanco, con un Rodrigo Pollero decisivo en el tiempo reglamentario y un desempeño casi perfecto en la tanda. Ahora, frente al Tolima, la misma vía de desempate terminó dejando al cuadro aurinegro fuera del camino hacia la fase de grupos.

Más allá de la tanda, la eliminatoria deja varias lecciones para el cuerpo técnico de Recoba. Las crónicas del partido destacan la falta de generación ofensiva del Táchira durante la vuelta en Colombia, donde el equipo prácticamente no tuvo ocasiones claras hasta la jugada del penal en el descuento. La defensa se mantuvo ordenada y logró contener al Tolima durante largos tramos, pero la nula producción en ataque obligó a jugarse el todo por el todo en una única acción final y luego en una definición en la que el margen de error es mínimo.

Para el Deportes Tolima, el triunfo en la tanda le permite avanzar a la tercera fase previa de la Libertadores, donde seguirá en carrera por un cupo a la fase de grupos. Para el Deportivo Táchira, en cambio, la eliminación supone el cierre abrupto de su aventura internacional en 2026 y la obligación de reorientar sus esfuerzos hacia el torneo local y las competiciones nacionales, con la tarea pendiente de mejorar la ejecución en penales y la capacidad de generar peligro en escenarios de alta exigencia fuera de casa.

En San Cristóbal, la frustración es doble: el equipo logró la hazaña de igualar la serie en el momento más crítico, pero terminó despidiéndose por su propia ineficacia desde el punto penal, en un contexto en el que la Copa Libertadores se había convertido en una vitrina importante para mostrar el trabajo del nuevo proyecto deportivo. El reto inmediato de Recoba y su cuerpo técnico será levantar el ánimo de la plantilla, corregir lo ocurrido en las definiciones y evitar que este golpe internacional se traslade al rendimiento liguero.

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