La carrera global por dominar la inteligencia artificial acaba de romper otro récord: Amazon, SoftBank y Nvidia acordaron inyectar en conjunto 110.000 millones de dólares en OpenAI, en una ronda de financiación histórica que consolida a la creadora de ChatGPT como uno de los actores más valorados y estratégicos del sector tecnológico. Según detalló la propia empresa en un comunicado citado por DW y otros medios, Amazon aportará 50.000 millones, SoftBank 30.000 millones y Nvidia otros 30.000 millones, con la expectativa de que se sumen nuevos inversores financieros en las próximas semanas.
La operación lleva la valoración de OpenAI a alrededor de 730.000 millones de dólares “pre‑money”, según medios económicos, colocándola en la liga de las compañías tecnológicas más valiosas del mundo pese a no cotizar en bolsa. “La IA se va a implementar en todas partes. Está transformando la economía, y el mundo necesita una gran capacidad de computación colectiva para satisfacer la demanda”, declaró el director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, a la cadena CNBC, citado por EFE y otros portales.
Qué pone cada uno sobre la mesa
Según DW y medios especializados, el paquete se estructura así:
- Amazon
- Compromete 50.000 millones de dólares, con un desembolso inicial de 15.000 millones y otros 35.000 millones condicionados a hitos específicos en los próximos meses.
- OpenAI se compromete a usar 2 gigavatios de potencia de cómputo basados en los chips Trainium de Amazon, y AWS se convierte en socio cloud clave y “proveedor exclusivo de terceros” para la plataforma empresarial OpenAI Frontier.
- Nvidia
- Aporta 30.000 millones de dólares, estructurados también en torno a acuerdos de suministro de hardware.
- El pacto incluye el uso de 3 GW de capacidad de inferencia y 2 GW de entrenamiento en los nuevos sistemas “Vera Rubin”, que se sumarán a la infraestructura actual basada en GPUs Hopper y Blackwell.
- SoftBank
- Invertirá 30.000 millones de dólares, pagados en tres tramos de 10.000 millones entre abril y octubre, para sostener el agresivo plan de crecimiento de OpenAI mientras la compañía sigue persiguiendo la inteligencia artificial general (AGI).
Medios como The Register subrayan que, en el caso de Amazon y Nvidia, buena parte de los fondos están ligados a contratos de compra de infraestructura, de manera que cada dólar invertido se traduce en ingresos asegurados por venta de cómputo a OpenAI en los próximos años. En la práctica, la ronda funciona también como un descuento masivo sobre la factura de centros de datos que OpenAI tendrá que pagar igualmente para seguir entrenando y desplegando modelos cada vez más potentes.
Qué busca OpenAI con tanto dinero
El mensaje oficial es que el capital servirá para expandir la capacidad de cómputo y acelerar el desarrollo de modelos de próxima generación. Con los nuevos acuerdos, OpenAI asegura:
- Acceso a gigavatios de potencia de procesamiento dedicados, una escala propia de infraestructuras eléctricas nacionales.
- Una alianza reforzada con AWS, que integrará modelos de OpenAI en su oferta (por ejemplo, en Amazon Bedrock) y permitirá a desarrolladores crear modelos personalizados para productos de consumo basados en esa tecnología, complementando la línea interna de modelos Nova de Amazon.
Altman ha insistido en que el cuello de botella de la IA ya no es solo el talento, sino la energía y el hardware para entrenar y desplegar modelos a escala planetaria. Este acuerdo, interpretan analistas, es una forma de asegurar “combustible” computacional a largo plazo, mientras OpenAI compite con gigantes como Google, Meta y Anthropic en la carrera por modelos más grandes, rápidos y especializados.
Por qué importa esta ronda
Para el ecosistema tecnológico, la operación envía varias señales claras:
- La apuesta es a largo plazo: comprometer 110.000 millones de dólares indica que los grandes actores creen que la IA generativa y los agentes avanzados serán infraestructura básica de la economía, no una moda pasajera.
- Se consolidan bloques estratégicos: Amazon amarra a OpenAI como cliente preferente frente a rivales como Microsoft Azure o Google Cloud, mientras Nvidia garantiza demanda masiva para sus nuevas generaciones de GPUs y sistemas “Vera Rubin”.
- SoftBank vuelve a jugar fuerte: el grupo de Masayoshi Son, conocido por apuestas gigantes a futuro (Vision Fund), se coloca en el corazón de la ola de IA tras varios años de reacomodo.
En palabras de Altman, recogidas por varios medios, “la IA se va a implementar en todas partes” y esta ronda es una manera de preparar la “capacidad de computación colectiva” que hará falta para sostener esa expansión.

