Al menos 19 reclusos resultaron heridos durante un motín registrado la noche del viernes 27 de febrero en la comandancia general de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), ubicada en la urbanización La Coromoto, municipio San Francisco, estado Zulia. El hecho ocurrió en medio de un apagón y obligó a un fuerte despliegue policial para contener la situación.
De acuerdo con los reportes preliminares, la mayoría de los privados de libertad presentó lesiones leves, atendidas por el personal médico dentro del propio comando. Sin embargo, dos internos sufrieron heridas de gravedad y fueron trasladados de emergencia al Hospital General del Sur para recibir atención especializada. Las autoridades afirmaron que, pese a la violencia del enfrentamiento, no se registraron fallecidos.
Versiones extraoficiales señalan que la reyerta se habría originado por diferencias entre los internos, lo que derivó en un choque cuerpo a cuerpo en el que los reclusos utilizaron chuzos y armas blancas de fabricación casera. Durante la intervención para restablecer el orden, varios funcionarios policiales también habrían resultado heridos, aunque no se precisó el número ni la magnitud de sus lesiones.
Tras controlarse el motín, familiares de los detenidos se concentraron en las afueras de la comandancia para exigir información sobre el estado de salud de sus parientes, en medio de tensión y rumores sobre posibles muertos. Voceros del cuerpo de seguridad salieron a hablar con ellos y reiteraron que no hubo víctimas fatales, lo que ayudó a calmar parcialmente los ánimos frente al recinto.
Como medida posterior al hecho, y ante el evidente hacinamiento en los calabozos de la PNB en San Francisco, las autoridades ordenaron el traslado de 51 privados de libertad a otros centros de reclusión.
- 24 reos fueron enviados al Centro de Arrestos y Detenciones Preventivas El Marite, en Maracaibo.
- 27 internos fueron remitidos a la Penitenciaría de Coro, en el estado Falcón.
Los movimientos buscan descongestionar el comando policial y reducir el riesgo de nuevos episodios de violencia, mientras se mantienen abiertas las investigaciones internas para determinar las causas exactas del motín y eventuales responsabilidades.

