María Corina Machado no solo anunció que regresará a Venezuela “en pocas semanas”, sino que ya tiene definido qué hará apenas pise el país: volver a recorrerlo de punta a punta, como hizo en la campaña de 2023 y durante la ruta hacia las presidenciales del 28 de julio de 2024. Su partido, Vente Venezuela, confirmó que la líder se sumará a una nueva gira nacional que ya empezó a organizarse desde el estado Lara y que busca reactivar la maquinaria ciudadana en la fase decisiva de la transición.
Henry Alviárez, coordinador nacional de Vente y excarcelado en febrero, explicó en rueda de prensa que el partido inició esta semana un recorrido por el país que él mismo encabeza y al que se incorporará Machado apenas regrese de Estados Unidos. “Nos estamos organizando no solo para cuando ella llegue, sino para ese momento donde el venezolano tenga que elegir el destino para los próximos años”, afirmó, dejando claro que la prioridad es reconstruir la estructura nacional que fue golpeada por la persecución, el exilio y las detenciones.
La gira, adelantó Alviárez, tiene como ejes visitar estados claves, reencontrarse con las bases que sostuvieron las primarias y la campaña del 28 de julio, y relanzar los comandos y redes de voluntarios que quedaron dispersos tras la ola represiva de 2024 y 2025. El punto de partida simbólico se escogió en Lara, en el centro-occidente del país, desde donde Vente Venezuela quiere proyectar el mensaje de que “la gente ha empezado a salir a la calle porque ha perdido el miedo” y que ese impulso debe canalizarse hacia la siguiente gran batalla electoral.
La propia Machado, en su mensaje desde Washington, adelantó el tono que tendrá ese regreso. Recordó que salió del país hace 80 días “con una misión” y que muchos venezolanos arriesgaron su vida para que ella pudiera estar en el exterior recibiendo el Nobel de la Paz 2025 y abriendo puertas para la transición. Ahora dice que volverá “para abrazarnos, para trabajar juntos, para garantizar una transición a la democracia ordenada, sostenible e indetenible” y llama a prepararse para “una nueva y gigantesca victoria electoral”.
En su hoja de ruta, resumida en tres puntos, la gira nacional ocupa un lugar central:
- Fortalecer la unión de los venezolanos que comenzó con las primarias y llegó hasta la victoria del 28 de julio.
- Consolidar un Gran Acuerdo Nacional que garantice gobernabilidad en la transición y en la Venezuela democrática.
- Prepararse para esa nueva victoria electoral que, según la Constitución, debería concretarse cuando culmine el período del gobierno interino.
El anuncio de este nuevo “pateo” de país llega en un momento en que la figura de Machado sigue dominando las encuestas de intención de voto, aun estando fuera de Venezuela, y cuando su retorno se percibe como una prueba para el gobierno interino de Delcy Rodríguez y para el respaldo efectivo de Washington. Cada acto, cada visita de la gira, será leído como termómetro de su fuerza real en la calle y de la disposición de las instituciones a permitir —o no— que la líder opositora recupere el contacto directo con sus bases.
Vente Venezuela, por su parte, asegura que asumirá los riesgos que hagan falta. “Si por esta declaración asumo un riesgo, lo asumo como lo hice antes. El riesgo lo estamos sufriendo desde hace años, pero nosotros decidimos avanzar hasta el final”, dijo Alviárez al presentar el plan de recorridos y al dejar claro que el objetivo es “el rescate de la institucionalidad venezolana” y la materialización de la transición que Machado describe como “indetenible”.

