El dirigente opositor Juan Pablo Guanipa, expreso político y aliado de María Corina Machado, recordó este jueves la muerte del exgobernador Alfredo Díaz en la sede del Sebin en El Helicoide y exigió justicia para todos los presos políticos que siguen bajo custodia del Estado venezolano. En un video difundido en sus redes sociales, Guanipa rememoró que Díaz fue detenido el 24 de noviembre de 2024, en plena crisis poselectoral, y falleció el 6 de diciembre de 2025 bajo custodia, en circunstancias que el régimen atribuyó a un infarto pero que la oposición y las ONG de derechos humanos califican como consecuencia directa de las condiciones inhumanas de reclusión.
Guanipa subrayó que Alfredo Díaz, exgobernador de Nueva Esparta entre 2017 y 2021, fue acusado de “terrorismo” e “instigación al odio” tras desconocer los resultados de las elecciones presidenciales de 2024, en las que el Consejo Nacional Electoral proclamó a Nicolás Maduro para un tercer mandato pese a las denuncias de fraude y al reclamo de victoria del opositor Edmundo González Urrutia. Recordó que Díaz pasó más de un año preso y aislado en El Helicoide, que solo permitió una visita de su hija, y que su caso se convirtió en símbolo de una represión sistemática contra dirigentes que se negaron a convalidar el fraude electoral.
El también ex preso político denunció que la muerte de Díaz se suma a una “cadena de fallecimientos” de opositores en prisión desde noviembre de 2024, documentada por organizaciones como Foro Penal, que contabilizan al menos 17 presos políticos muertos bajo custodia del Estado en la última década. Guanipa citó que la propia Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de Estados Unidos calificó la muerte de Díaz como “otro recordatorio de la vil naturaleza del régimen criminal de Maduro”, al describir a El Helicoide como un verdadero “centro de tortura”.
En su mensaje, Guanipa insistió en que la transición política no puede darse por completa mientras el sistema de justicia siga siendo utilizado como herramienta de persecución, y exigió libertad plena y sin condiciones para todos los presos políticos, así como verdad, justicia y reparación para las familias de quienes murieron bajo custodia. También recordó que él mismo estuvo detenido durante meses, sin comunicación regular con su familia y con denuncias de falta de atención médica, lo que le permite afirmar que “cada preso político en Venezuela está hoy en riesgo real de morir en una celda si no hay cambios profundos en el sistema”.
Guanipa respaldó los informes recientes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que detallan un patrón de detenciones arbitrarias, torturas, aislamiento prolongado y falta de acceso a defensa contra disidentes, y pidió que casos como el de Alfredo Díaz se conviertan en prioridad en los procesos abiertos ante la Corte Penal Internacional. “Mientras no haya justicia por Alfredo Díaz y por todos los que han sido asesinados en prisión, Venezuela seguirá siendo un país donde el poder cree que puede decidir quién vive y quién muere sin rendir cuentas”, fue el mensaje central del dirigente opositor, que llamó a la comunidad internacional a mantener la presión para que estos crímenes no queden impunes.

