La Federación de Centros Universitarios de la Universidad Central de Venezuela (FCU-UCV) rechazó asistir a una reunión convocada vía redes sociales por la ministra de Educación Universitaria, Ana María Sanjuán, y le exigió que cualquier encuentro con el movimiento estudiantil sea coordinado por los canales institucionales formales. La convocatoria fue hecha desde la cuenta personal de la funcionaria en X para una reunión de trabajo el lunes 20 de abril, práctica que los representantes estudiantiles consideraron poco seria y alejada de los usos propios de la administración pública.
El presidente de la FCU-UCV, Miguelangel Suárez, respondió públicamente a la ministra recordando que la federación mantiene una agenda de consultas con los representantes de facultades y escuelas, por lo que no puede subordinar el calendario estudiantil a citaciones improvisadas hechas en redes sociales. En su mensaje, Suárez reiteró que la organización ya envió una respuesta formal por escrito, en la que dejó claro que “esperamos que en el futuro la coordinación no sea vía redes sociales para ser más eficientes. La esperamos en la UCV”.
En la carta dirigida a Ana María Sanjuán, la FCU sostuvo que la invitación difundida en X “dista de la seriedad y los canales oficiales establecidos por su despacho”. Subrayó que el “deber ser institucional” exige que las convocatorias de Estado se hagan mediante vías administrativas, con oficios y comunicaciones formales, y no a través de posteos informales que no garantizan ni trazabilidad ni respeto a la estructura universitaria. La federación recordó que la UCV, conocida como la “casa que vence las sombras”, es una institución con peso histórico y académico que “merece una interlocución acorde a su representatividad institucional y no la ligereza de una publicación en redes sociales”.
Los estudiantes también cuestionaron que la ministra convocara a la reunión en la fecha que le resultaba conveniente, luego de haber señalado que no podría reunirse el miércoles 22 de abril —día solicitado por la FCU para un encuentro— debido a una visita oficial al estado Zulia. Para la dirigencia universitaria, subordinar la agenda estudiantil a la conveniencia personal de una funcionaria supone un desconocimiento del rol de la FCU como representación legítima del alumnado y de la necesaria coordinación entre instituciones.
En paralelo, la federación enfatizó que su prioridad inmediata es cumplir con el mandato del Consejo General de la FCU, espacio donde se reúne la dirigencia estudiantil de todas las facultades para construir una agenda común de demandas y propuestas que serán llevadas al despacho ministerial. La organización recalcó que no se niega al diálogo con las autoridades, pero insiste en que este debe darse en un marco de respeto institucional, con convocatorias claras, tiempos acordados y escenarios adecuados para discutir los problemas de la universidad venezolana.
El rechazo a la reunión improvisada se produce semanas después de que Miguelangel Suárez encarara personalmente a la ministra Ana María Sanjuán en la Plaza Cubierta de la UCV, encuentro en el que le exigió “que cese la persecución” y se instalen espacios reales de convivencia democrática dentro de las universidades. En aquel episodio, difundido también en redes sociales, el dirigente estudiantil le recordó a la funcionaria la importancia de mantener canales de comunicación transparentes y respetuosos con la comunidad universitaria.
Pese a la tensión, la FCU dejó constancia de su disposición a reunirse con la ministra en los próximos días, siempre que la convocatoria se haga con la debida anticipación, se formalice por los canales regulares y se reconozca el carácter representativo de la federación ante el Ministerio de Educación Universitaria. El mensaje final de los estudiantes es claro: están dispuestos a dialogar sobre la crisis universitaria, pero no a legitimar métodos informales que, a su juicio, banalizan la relación entre el Estado y la principal casa de estudios del país.

