El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, prometió este martes 1 de septiembre cárcel para quienes intenten apropiarse de los recursos que genere el nuevo acuerdo petrolero entre Venezuela y Estados Unidos. «Quien utilice uno de esos dólares para robárselo, figurativamente les vamos a quemar las manos y los vamos a meter en la cárcel», afirmó Rodríguez con la solemnidad de quien nunca ha visto un billete de cerca.
210.000 millones de dólares en juego
Según sus cálculos, los 17 campos petroleros contemplados en el acuerdo permitirán sumar un millón y medio de barriles más diarios y generar entre 209.000 y 210.000 millones de dólares durante los próximos 25 años. Una cifra que hace palidecer cualquier operación previa en la historia petrolera venezolana.
Rodríguez indicó que la explotación de estos campos va a permitir que Venezuela constituya la economía con más crecimiento en el continente, lo que se reflejará en bienestar para la población. Palabras que suenan extrañas viniendo de un gobierno que durante 26 años ha convertido el bienestar venezolano en un recuerdo lejano.
La memoria no es selectiva
La advertencia contrasta brutalmente con el historial de corrupción, desinversión y deterioro que durante años acompañó la administración chavista de la industria petrolera. PDVSA pasó de producir más de 3 millones de barriles diarios en 1998 a menos de 800.000 en 2025, en un proceso sistemático de destrucción institucional que incluyó:
- Saqueo sistemático de las reservas internacionales
- Desvío de recursos petroleros a fondos opacos sin auditoría
- Contratos leoninos con empresas fantasma en paraísos fiscales
- Millones de dólares en comisiones a intermediarios sin rostro
- Yates, aviones privados y propiedades de lujo para la cúpula enchufada
El venezolano promedio: ¿qué recibió en 26 años?
Mientras la élite gubernamental acumulaba fortunas incalculables, el pueblo venezolano experimentó:
- La hiperinflación más larga de la historia moderna
- Pérdida del 95% del poder adquisitivo del salario mínimo
- Colapso de servicios públicos básicos (agua, electricidad, gas, salud)
- Éxodo de más de 8 millones de venezolanos al exterior
- Pobreza extrema afectando a 7 de cada 10 hogares
- Salarios promedio de 250 dólares mensuales en 2026
Ironías del destino
Resulta particularmente curioso que quienes administraron durante dos décadas y media una de las mayores transferencias de riqueza de la historia latinoamericana ahora se presenten como guardianes morales del erario público. Los mismos que firmaron contratos secretos con empresas off-shore, que ocultaron cifras de producción durante años y que permitieron el colapso de la industria más importante del país, ahora prometen «quemar las manos» a los corruptos.
La pregunta que queda flotando es sencilla: ¿quién le quema las manos al que ya tiene las manos quemadas de tanto agarrar billetes ajenos?
El acuerdo en números
El nuevo acuerdo con Washington contempla hasta 100.000 millones de dólares de inversión y un objetivo de recuperación productiva que supera los 1,5 millones de barriles diarios. Estados Unidos obtiene el control de 65.000 millones de barriles de las reservas de petróleo de Venezuela, equivalente a una quinta parte del total, por los próximos 25 años con opción a prolongarse hasta 100 años.
La Asamblea Nacional chavista aprobó el acuerdo en votación a mano alzada con la abstención de una decena de legisladores opositores. Mientras tanto, el venezolano común sigue esperando que algún dólar de esos 210.000 millones llegue a su bolsillo, como llegó durante los últimos 26 años: en los bolsillos de otros.
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